05 de noviembre de 2019
05.11.2019

Olivier Polge. El príncipe de las flores

Un paseo por los campos de Grasse con él, es un viaje por la historia universal de los aromas

05.11.2019 | 14:06
Olivier Polge busca el perfume perfecto.

La joya de Grasse: en esta zona de la Provenza, frente al sol dorado de la Côte Azur, ya en el siglo XII empiezan a perfumar guantes, botas y carrocerías de cuero para que pierdan el olor del establo. Una visión: en 1921 Chanel le encarga a su perfumista particular, Ernest Beaux, su primer perfume, el Nº 5. La base es el jazmín. Un patrimonio inmaterial: a mitad del siglo XX los agricultores van cediendo tierras a los promotores inmobiliarios. La Maison quiere garantizar sus esencias, por ello, desde 1987 Chanel se une a la familia Mul, productores de flores fragantes que combinan cinco especies preciosas para sus frascos: rosa de mayo, el jazmín, la tuberosa, el geranio y el iris. Olivier Polge (Grasse, 1974), le nez de Chanel, desprende la misma ligereza y a la vez voluptuosidad de sus perfumes.

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