El Real Madrid afronta últimamente los partidos con un extra de motivación, si bien en las segundas partes suele perder el ritmo. Eso mismo ocurrió este sábado en el Sánchez-Pizjuán ante un Sevilla con ganas de llevarse los tres puntos, aunque esta vez las decisiones arbitrales sembraron de polémica un choque que acabó siendo irregular y bronco. En la rueda de prensa tras el partido, el técnico del Madrid, Carlo Ancelotti, tiró de ironía para no tener que hablar de las jugadas más conflictivas y dijo que el colegiado había acertado en todo. Por su parte, el nuevo viejo Sevilla de Diego Alonso peleó hasta el final. El preparador hispalense se mostró muy orgulloso de la valentía de los jugadores sobre el césped. "Entiendo que hicimos un buen partido, no estoy feliz con el resultado, porque hubiéramos querido ganar", zanjó.