Estados Unidos ha congelado los fondos destinados a la Organización Mundial de la Salud. El presidente norteamericano, Donald Trump, ha asegurado que dejará de financiar a la OMS porque no ha sabido gestionar correctamente la pandemia del COVID-19 y porque la institución ha confiado en los datos aportados por China. Estados Unidos es actualmente el país más afectado del mundo por el coronavirus.