El Villarreal, el último equipo al que se enfrentó el Athletic Club en San Mamés antes de la pandemia, será también, 601 después, el rival del equipo rojiblanco el próximo día 23 en el primer partido en el que 'La Catedral' dispondrá de nuevo de su aforo completo.

El 1 de marzo de 2020 el estadio bilbaíno fue escenario de un choque liguero entre rojiblancos y 'groguets' al que acudieron 36.350 aficionados. Ninguno de ellos podía imaginar aquella fecha que sería el último disputado con normalidad antes de que un par de semanas más tarde el coronavirus paralizara la vida a nivel mundial.

Pasaron 105 días, hasta el 14 de junio, para que San Mamés volviera a acoger un partido oficial. Fue un Athletic-Atlético de Madrid en un estadio por primera vez vacío, una extraña sensación a la que el fútbol no tuvo más remedio que acostumbrarse para poder mantener el pulso.

El 23 de octubre, el Villarreal regresará a 'La Catedral' para protagonizar junto al Athletic el esperado cierre de un larguísimo círculo de un año, siete meses y 22 días de fútbol sin alma en uno de los escenarios en los que probablemente más haya notado el equipo local la ausencia de aficionados.