El muro defensivo del CA Osasuna, los errores atrás y un poco de mala suerte mataron a un Villarreal que lo intentó hasta el final, pero que no pudo con los rojillos. Un gol en el tramo final del Chimy dejó tocado a un equipo que debe dejar atrás los fallos y comenzar a pensar en el partido del martes contra el Young Boys en la Champions League.

Nadie dijo que sería fácil, por eso el Villarreal tenía claro que insistir era la clave. Pues así fue desde el minuto uno, intensidad y posesión ante un Atlético Osasuna bien posicionado y con una buena presión en campo contrario. De hecho, la primera ocasión del Submarino no tardó ni dos minutos en llegar gracias a un disparo de Dani Parejo desde la frontal que Sergio Herrera logró parar.

La posesión era clara, los ‘groguets’ movían el balón sobre el terreno de juego de lado a lado intentando llegar al área, pero el conjunto dirigido por Jasoba Arrasate fue un muro en defensa. Ya en el minuto 15 de partido, el Osasuna empezó a coger confianza y a tener alguna ocasión que otra, aunque sin crear peligro alguno.

Superar el muro era el objetivo, pero los de Pamplona estaban dejando atrás el miedo y comenzaron a crear más daño que los locales. Y con ese atrevimiento de los visitantes llegó el tanto del Osasuna gracias a un disparo de Lucas Torró.

El gol del Osasuna fue creando nervios en el Villarreal, lo que supuso fallos por todas partes y más ocasiones para los rojillos. Pese a eso, los locales también tuvieron ocasiones antes del descanso, aunque la más clara estuvo envuelta entre la polémica, pues Trigueros marcó a puerta vacía, pero el gol no sumó en el marcador por una dudosa falta de Gerard Moreno sobre el guardameta rival. La más clara para el Submarino llegó antes del descanso con un disparo de Trigueros desde fuera del área y un paradón de Sergio Herrera. 

La segunda parte comenzó con un Submarino no podía perder el tiempo y tenía que ir a por todas, y para eso necesitaban a Gerard Moreno. Pues el catalán apareció en el minuto 55 con un espectacular remate y empatar el partido.

A partir de ahí los de Unai Emery pasaron a ser los protagonistas en el ataque, pero al igual que en la primera mitad, superar la defensa rojilla no fue tarea sencilla. La siguiente clara fue un palo de Pedraza en el 72 que estuvo a punto de sorprender a Herrera. Ya se acercaba el final y tocaba mover banquillo, lo cual tuvo efecto, pues nada más entrar Alcácer tuvo una clarísima a pase de Gerard. 

La desgracia llegó en el minuto 87 después de que Mandi regalase un gol con un pase atrás el cual interceptó el Chimy y mandó dentro de la portería para dar la victoria al Osasuna. Los ‘groguets’ lo intentaron hasta el último segundo, pero finalmente no pudo ser.