El 22 de octubre de 2021, es decir, hoy, se cumple un año del debut de Yéremy Pino ante el Sivasspor en la Europa League, siendo su estreno oficial con el primer equipo del Villarreal. Y el pasado miércoles, en Berna, marcó su primer gol en Champions League el día de su 19º cumpleaños. Además, fue un gol muy importante, que iluminaba el camino a la primera victoria en la Liga de Campeones después de 12 años.

Tenía tan solo 17 años y era un auténtico desconocido para el aficionado de a pie, que unos días más tarde se estrenó en Liga ante el Cádiz. No para aquellos que siguen el fútbol de las inferiores, de la cantera grogueta, que ya habían visto sus diabluras con las distintas selecciones nodriza de la Roja. Hoy es uno de los futbolistas destinados a marcar el cambio generacional y, posiblemente también de estilo, que ha iniciado la selección española. Su progresión en estos últimos 12 meses le ha llevado ya a debutar con la absoluta de Luis Enrique en las semifinales y en la final de la UEFA Nations League ante Italia y Francia.

Su explosión ha sido tan rápida y sorprendente que ha convertido en calderilla los 30 millones de euros que figuran en su cláusula de rescisión. El club ya vivió una situación similar con Rodri, ahora futbolista del Manchester City, donde fue traspasado del Atlético de Madrid por 80 millones. El club colchonero abonó solo 20 millones al Villarreal por el centrocampista y… gracias. Sí, porque el jugador tenía solo una rescisión fijada en 12 millones, pero las partes alcanzaron un acuerdo para dejarlo en 20.

Un extremo versátil

Yéremy es un extremo versátil, porque su juego no solo destaca por su descaro, desborde, potencia y velocidad, con una buena capacidad de definición cara al gol, sino que también se complementa con una generosidad para el equipo y una contribución notable al juego defensivo. No hay debate acerca de su titularidad, que ha dejado en el banquillo a futbolistas con más renombre y más experimentados que el canario. 

El Villarreal espera anunciar en breve su renovación, el aumento de su sueldo y también de la cláusula de rescisión a unas cifras más acordes al mercado y a su nivel. El Submarino quiere evitar otra salida a precio de saldo.