Las fallas se han visto afectadas desde el inicio de la pandemia, ya que desde 2019 los valencianos no disfrutan de sus fiestas patronales. La celebración se ha ido atrasando hasta día de hoy, cuando está previsto que se celebren en septiembre.

Sin embargo, los casos de infección por COVID-19 aumentan con creces en la Comunidad Valenciana, por lo que empeora la situación para la celebración de las fiestas patronales.

Los colectivos falleros se reunieron ayer en el Ayuntamiento de València junto a los responsables de Cultura Festiva y el presidente de Junta Central Fallera, Carlos Galiana, para concretar las nuevas medidas acordes a la situación actual tal y como concretó Levante-EMV.

La normativa incluye que Las fallas más grandes podrán salir a la calle a partir de la segunda quincena de agosto y las carpas se podrán montar entre los días 27 y 29, pero quedan prohibidas las verbenas con sus respectivas orquestas y discomóviles.

Las condiciones se irán actualizando según avance la situación y la fecha estipulada para la celebración de las fallas cada vez esté más cerca.