Hacer ejercicio con el estómago vacío ayuda a adelgazar, ¿mito o realidad?

Siempre ha habido un eterno debate sobre si es mejor hacer deporte en ayunas o, en cambio, lo mejor es haber comido algo previamente

Comer o no antes de entrenar debería ser una decisión propia que cada persona realiza después de haber escuchado a su cuerpo y ver qué es lo que mejor le sienta. Es un eterno debate, pero ¿es beneficioso para adelgazar? Está claro que no es beneficioso hacer ejercicio con el estómago lleno, ya que, si hemos comido, lo mejor es esperar 1 o 2 horas de espacio entre comida y deporte, ya que para hacer la digestión se necesita mayor concentración sanguínea en el sistema digestivo. Sin embargo, hay algunas personas que tampoco toleran entrenar sin haber comido al menos algo ligero poco antes de comenzar con el deporte.

Recientemente la ciencia nos ha dado una posible respuesta a esta gran pregunta. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Nottingham Trent ha demostrado que entrenar con el estómago vacío podría ser beneficioso para perder peso, según se publica en la revista International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism. Concretamente hacer ejercicio sin haber comido nada ayudó a quemar alrededor de un 70% más de grasa, a diferencia de aquellas que hicieron ejercicio dos horas después de haber comido.

Asimismo, los investigadores también descubrieron que los participantes que realizaron ejercicio por la mañana en ayunas y habían comido la noche anterior, no compensaron en exceso las calorías que se saltaron más temprano en el día. Tal y como indican los investigadores, los beneficios del ejercicio podrían aumentar cuando se éste se práctica por la mañana y después de un ayuno nocturno.

Sin embargo, como vieron que entre las 4 p.m. y las 8 p.m. es el momento del día más popular para practicar ejercicio físico, diseñaron el estudio para que los participantes pedalearan en una bicicleta estática a las 6:30 p.m. durante 30 minutos. En este caso, los participantes hicieron esto dos veces y en días separados. La primera vez después de un ayuno de siete horas, y, la segunda vez, después de comer dos horas antes.

La cena también es importante

Además, los investigadores también midieron la cantidad de comida que comieron los participantes en la cena después de hacer ejercicio, para ver si entrenar con el estómago vacío les hacía comer más por la noche. Finalmente, los resultados mostraron que el ejercicio en ayunas por la noche aumentó la cantidad de grasa quemada durante el ejercicio. Concretamente la cantidad de grasa quemada durante el ciclo de 30 minutos aumentó en un 70%. En el caso de la ingesta de calorías en la cena, ésta fue unas 100 kcal mayor para los que hacían ejercicio en ayunas. Sin embargo, la ingesta de calorías total durante el día fue de media de 440 kcal menos que cuando el ejercicio se realizó en ayunas.

Según explica Tommy Slater, investigador de ciencias del deporte en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Nottingham Trent, "ayunar antes de hacer ejercicio por la noche podría beneficiar algunos elementos de la salud debido al aumento de la cantidad de grasa quemada durante el ejercicio o al reducir la cantidad de calorías que se consumen durante el día”. De este modo, si esto se hace con regularidad, “puede mejorar la forma en que el cuerpo maneja los picos de azúcar en la sangre después de comer”. Pese a ello, a pesar de los beneficios del ayuno para hacer ejercicio, es necesario estudiarlo más, ya que algunas personas podrían no verse beneficiadas de entrenar con el estómago vacío.