La DGT se lo está tomando más en serio que nunca: quiere cazar a todos los conductores que excedan los límites de velocidad. La pandemia no ha frenado la lucha por la seguridad vial y se está gastando una elevada cifra del presupuesto del Ministerio del Interior para velar por el cumplimiento de las normas.

Como es costumbre se han hecho públicas las cifras de los nuevos elementos, así que toma nota:

  • 34 motos camufladas
  • 780 radares fijos
  • 92 radares de tramo

Debes saber también que estos casi mil elementos de control de la velocidad estarán distribuidos por todo el territorio peninsular e insular español a excepción de Cataluña y País Vasco, donde las competencias de tráfico están transferidas a los Mossos d'Esquadra y a la Ertzaintza respectivamente. También quedan excluidas Ceuta y Melilla, territorios en los que no hay carreteras interurbanas.

La cifra total de millones gastados por la DGT para controlar la velocidad

El objetivo principal que persigue la DGT es reducir las muertes y la siniestralidad en las carreteras

A la inversión ya realizada se suman otros elementos de control que se implementarán pensando en 2023. Son los siguientes:

  • 16 radares de tramo
  • 10 radares fijos
  • 20 cajas vacías

Así lo ha confirmado Isabel Rodríguez, ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno. El objetivo es asegurarse de que nadie supere los límites de velocidad, que están marcados en 120 kilómetros por hora en las autopistas y autovías y a 90 en carreteras convencionales con arcén de menos de metro y medio.

Debes recordar también que se ha eliminado el margen de 20 kilómetros por hora extra para adelantar en este tipo de vías. Según las pistas que dio Pere Navarro, director de Tráfico, la mayoría de los nuevos radares de tramo se instalarán en ellas, ya que antes era imposible controlar correctamente la velocidad.

La DGT lo tiene claro: la inversión tendrá retorno rápido

A pesar de que 14 millones de euros puedan parecer muchos, en los cálculos de la DGT no lo son. El principal retorno serán las vidas salvadas, evidentemente, pero también se amortizarán en lo económico. El radar más activo de España, en la AP-7 a la altura de Sagunt, recaudó más de medio millón de euros en 2021. Por tanto, las cuentas salen y permitirán a la DGT seguir instalando controles de velocidad.