23 de mayo de 2020
23.05.2020
Superdeporte
ADN TARONJA

Revive la entrevista de Víctor Luengo a Sandro Abbio

El italiano cuenta, entre otras experiencias en el Valencia Basket, cómo fue su extraño triple ante el Unicaja en la Liga ACB

23.05.2020 | 13:27
Alessandro Abbio y Víctor Luengo

Víctor Luengo vuelve con un nuevo capítulo de su serie de entrevistas para ADN Taronja y en esta ocasión lo hace con un jugador italiano que hizo historia en el Valencia Basket, Alessandro Abbio.

El escolta jugó 63 partidos de taronja, pero dejó huella en el club. Además, entre otras anécdotas, cuenta cómo fue su extraño triple ante el Unicaja en la Liga ACB.

Un clásico del baloncesto europeo de finales de siglo XX y comienzos del XXI, que llegó a Valencia de manera casi imprevista y que dejó un gran recuerdo en los aficionados en sus dos temporadas y media pese a no tener suerte con los problemas físicos. El italiano Alessandro Abbio aterrizó en Valencia en abril de 2002 con dos Euroligas bajo el brazo con la Virtus de Bolonia y fue una pieza clave en la consecución del primer título europeo (la ULEB Cup 2002-03) y en el estreno en la Euroliga en los 63 partidos que jugó como taronja. Víctor Luengo, compañero suyo durante todo su periplo taronja, tiene una interesante conversación con él.

Como revela el propio Abbio, ese viaje desde Bolonia a Valencia en la recta final de la temporada 2001-02 "fue algo imprevisto. Pasaron unos problemas en la temporada que nadie, y yo tampoco, pensaba en el principio. Era el capitán del equipo, la temporada anterior habíamos hecho el Grand Slam. No me imaginaba que pudiera pasar algo así, pero después de 3 o 4 meses de problemas, decidimos cortar la situación. Había tenido ya contacto con Luis Casimiro y los directivos de entonces. Vosotros teníais un problema de lesión de Dante Calabria, las dos cosas se sumaron y al final tuve la oportunidad de venir a Valencia y pasar un periodo muy bueno. Tengo buenísimos recuerdos de este periodo".

Dos lesiones como taronja 

Aunque su paso por Valencia Basket tuvo la incidencia de dos lesiones, una en el tendón de Aquiles y otra en el hombro, Abbio tiene claro que "con lo que me quiero quedar de mi tiempo en Valencia es con todas las personas que me encontré en este periodo y que me ayudaron a entrar y a integrarme. Me encontré fenomenal porque había gente muy buena. No recuerdo haber tenido grandes problemas para integrarme en el equipo y jugar juntos. Y conseguimos llegar a la final de la ACB, ganar la ULEB Cup, entrar en la Euroliga. Pasando por los entrenadores Luis Casimiro y Paco Olmos, toda la gente que iba a la Fonteta. Fue un periodo que se quedó en mi recuerdo".

Cuando Luengo le recuerda la intensidad de los entrenamientos y cómo se defendían a muerte el uno al otro en el trabajo diario para luego irse a cenar juntos, Abbio sentencia: "Así es como tenía que ser, un entrenamiento verdadero, competitivo, es lo que se va a ver en la cancha cuando te vas a enfrentar contra todos los mejores equipos de este periodo. Te acostumbra a la guerra. A veces se iba un poco de las manos, pero los recuerdos son bonitos y nos sirvió para algo".

El exterior italiano recalca que "fue increíble volver a jugar la Euroliga con Valencia Basket. Recuerdo el partido ante la Benetton. Jugamos muy bien y ganamos de mucho" y que en su paso por Valencia ya detectaba "un club que tenía muchas ganas de llegar al baloncesto top, llegó al año siguiente y fue un fichaje importante para nosotros. Nos dio su calidad como persona y como jugador y su experiencia. Y visto que se quedó allí, creo que para él fue un acierto importante".

Una de las jugadas más recordadas de Abbio con la camiseta taronja es un triple lejano ante Unicaja, que lanzó porque pensaba que se acababa el cuarto y el resto es historia: "Después de tiempo muerto había la condición de que quedaba poco. Cogí el balón y tiré desde nuestro tiro libre. La pelota entró pero pedí perdón. Los marcadores no se ven bien desde la cancha, hay que mirar los que hay al lado en el campo. Ya me pasó algo parecido en mi primer año en Torino, jugando en Livorno, que tiré antes de hora. Pensaba que quedaban 3 o 4 segundos y en realidad quedaban 40. Pero allí no la metí y en Valencia sí".

Luengo y Abbio recuerdan también el primer paso del italiano por la Fonteta, en una eliminatoria de cuartos de final de la Saporta Cup 1999-00 en la que el cuadro valenciano estuvo a punto de recuperarle a la Virtus los 24 puntos de desventaja que se trajeron del PalaMalaguti: "Aquel año llegamos a la final de la Saporta y la perdimos. Recuerdo que es Valencia hemos "bisqueado" mucho, como se dice en italiano. Recuerdo la gran confusión que hacía la afición, muchísima gente. Y cuando después me llamaron para ver si era posible el fichaje con Valencia, me acordé y pensé que seguro que es un lugar en el que hay posibilidad de jugar bien y llegar a resultados. Hay un club importante y mucha gente apasionada por el baloncesto. Eso me ayudó para elegir fichar por Valencia".

Mirando al presente del que fuera su Club, Abbio señala que "en los últimos diez años, Valencia Basket ha conseguido grandes resultados a nivel nacional pero también a nivel de Europa. Se ha conseguido lo que el presidente y todos los que estaban por allí querían que pasase. Son éxitos importantísimos y ahora el baloncesto en España se identifica no solo con el Real Madrid, con Barcelona o con Vitoria, lo vas a identificar también con Valencia porque llegó al top. Para mí es muy importante porque he echado una mano para mejorarlo todo y llegar arriba".

L'Alqueria del Basket

Y como colofón, un guiño para las instalaciones de cantera que actualmente utiliza el primer equipo masculino para entrenar con total seguridad: "Cuando escucho a las personas que trabajan en el baloncesto italiano es un punto de diferenciación. Se habla mucho de L'Alqueria, que es un proyecto muy grande construido en poquísimo tiempo con muchísima calidad. Por la cantera, por todo lo que hay en el sistema de baloncesto del Valencia Basket. Hay entrenadores que hablan de esto y que me dicen, tú has jugado en Valencia, qué me puedes contar de esto. Os veo a los veteranos jugando en las pistas de Víctor Luengo o Nacho Rodilla. Son cosas que se quedan en la memoria y son importantes".

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