15 de agosto de 2020
15.08.2020
Superdeporte
15/08/2020

Tormentas de verano

Los gestores del Valencia CF no son ningunos linces

15.08.2020 | 13:09
Tormentas de verano

Los gestores del Valencia CF no son ningunos linces. Nadie, como ellos, anuncia una limpia a los cuatro vientos para devaluar su producto y luego se pone como loco a vender. Se confirma que Lim ha hecho mucho dinero con una sagacidad más bien limitada. La suerte, que se lo digan a Emery, es el mejor atributo con el que nacen algunos. Sólo alguien muy necio dejaría a la deriva una nave tan golosa como un club de fútbol grande en Europa. Y el Valencia va a la deriva, gestionado por tipos que no saben ni de fútbol ni de negocios. Pero hasta ahí.


Ventas del pasado

No recuerdo que cuando Llorente vendió a Albiol, un Albiol internacional con 23 años, por la friolera de 15 millones de euros al Madrid se montase este pitoste. No contento con eso, Manolo vendió a Aduriz al Bilbao ¡por 2,5 millones! Y yo no vi gente manifestándose por ello. La maldición en el sillón de mando del Valencia CF no es de ahora, dura muchos años. Repasar el precio miserable por el que se desarboló un equipazo hace una década genera escalofríos. Lo de ahora es una menudencia.El problema no son las ventas. No de momento. El problema será si fichan o no para hacer mejor equipo. No parece que vaya a ser así, pero se impone la prudencia. De momento, sólo se puede analizar lo que han hecho y, siendo todo muy opinable, hay cosas que están mal pero otras que no tanto.

Ferran

Sobre Ferran hay poco que decir. El club no pudo apostar hace dos años por un futbolista del que su entrenador entonces, Marcelino, no hacía más que renegar. El chico jugaba cada vez peor por falta de confianza y nadie podía esperar que diera el salto que dio en cuanto le dieron minutos para demostrar su valía. Luego ya era tarde. Ferrán decidió irse y aquí paz y después gloria. Otra cosa es el ridículo al que su agente ha expuesto al chico, haciéndolo salir a decir tonterías a la prensa. De su famosa entrevista sólo cabe colegir que en Manchester su entorno haría bien en llevarlo a algún centro educativo para que complete su formación.

Parejo

Parejo ha sido el mejor futbolista del Valencia de la última década. No el más brillante, pero sí el más consistente en un club que ha convertido a su equipo de fútbol en una feria de ganado. Ha pasado de todo por Mestalla y él ha sobresalido y dado lecciones de fútbol. Incluso cuando muchos de los que ahora se manifiestan le dedicaban bronca tras bronca. Está, pues, en la historia del club con letras de oro. Pero su decadencia es evidente. Su último año, su edad y los muchos partidos que acarrea un físico que no es precisamente portentoso invitan a pensar que la gasolina le viene ya justa. Como capitán no ha sido, además, un buen ejemplo. Ningún club, nos pongamos como nos pongamos, iba a dar un duro por él después de lo poco que ha demostrado por todos los campos de España y Europa durante la última temporada.

El engañagradas

Caso muy distinto es el de Coquelin. Quien haya decidido apostar por un engañagradas integral como Kondogbia y desprenderse de Coquelin es un perfecto ignorante futbolístico. No caben paños calientes. Sólo se entiende ese traspaso y la retención del centroafricano por una estricta aplicación de la ley del mercado: nadie quiere a un Kondogbia que lleva dos años arrastrándose por donde va y Coquelin sí tiene buena salida. Pan para hoy y hambre para mañana porque dejar el centro del campo del Valencia a expensas del enésimo renacimiento de Kondogbia es un billete directo al fracaso. Me pregunto quién ha tomado esa decisión tan absurda porque no ha sido Lim.

Submarino

La última vez que me pronuncié sobre la política deportiva del Villarreal, se enfadaron en el Submarino. Meses antes de acabar en segunda división, por cierto. Me cae bien este club, cada vez más, seguramente por oposición a lo que hoy significa el Valencia. Comparar la encomiable aportación de los Roig a la economía de la región con el tiburonismo de los de Singapur lo dice todo. Pero si de verdad creen que con Emery van a dar un salto hacia adelante, se equivocan. En Valencia lo conocemos bien y no voy a extenderme. Recomiendo a quienes quieran saber más del futuro entrenador amarillo que lean un excepcional cuento de Mark Twain titulado Suerte ("Luck"). Es de 1891 pero bien podría haberlo escrito hace una década desde la grada de Mestalla. Nada más que añadir.


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