No se conforma con marcar la infancia de una generación de españoles ni tampoco con torturar los tímpanos de esos niños una vez que se hicieron mayores. Leticia Sabater es una mujer de lo más peculiar y necesita de los focos mediáticos para vivir. Recordemos la cantidad de presuntos retoques estéticos que se ha realizado esta simpática artista. Pues bien, ahora quiere volver a la primera plana sacando una docuserie sobre su vida, igual que hiciera recientemente Rocío Carrasco y de la que no tardará en colarse algún Pantoja. El dinero es el dinero, ya se sabe.

La polifacética (ejem) cantante y empresaria dará a conocer al gran público aspectos de su vida que hasta ahora ha mantenido alejados de la pantalla aunque otros seguirán guardados en el tintero: "soy una artista que llevo 25 años trabajando de presentadora, cantante y actriz fuera y dentro de España. Rocío Carrasco es maravillosa, ha ido a mi colegio, nos conocemos del colegio, pero nuestros perfiles son diferentes. A mí me parece maravilloso lo que ha contado, entonces en mi caso es verdad que he salido con gente muy importante durante toda mi vida, con una persona que ha mandado en el país durante muchos años, son gente discreta que no quiere salir en ningún sitio y yo lo respeto. Para mí esas personas son sagradas y lo serán toda la vida, si es verdad que yo he tenido muchos novios públicos, y que hablaré con muchísimo orgullo y amor de todos ellos, lo que está claro es que esa gente con poder jamás en mi vida las sacaré, para mí el dinero no lo es todo". ¿Lo dice por Rocío Carrasco?

La cantante de hits tan mediáticos como lamentables de la talla de "La salchipapa" o "El polvorrón" (no te recomendamos ver esta obra de arte) dejó, sin querer queriendo, un zasca para su actual pareja. No es que haya encontrado al amor de su vida, pero Leticia, asegura, divertirse y estar acompañada: "Estoy entretenida, no creo que sea el hombre de mi vida, pero le quiero y a esta edad, lo que buscas son compañeros que te van haciendo la vida feliz y cuando llegue el definitivo, llegará. Es una gran persona a la que quiero mucho". No hay edad para el amor, pero con 55 años debería ir encajando algunas piezas.

"He tirado la casa por la ventana, me he comprado un porche Caymán, un relojazo, en fin, tenía ganas, pero quiero que quede claro que me lo he comprado con mi dinero, dinero trabajado, son inversiones". Cosas de la edad... y del dinero.