Abril ya se sabe que es un mes de pasión por aquello de la Semana Santa que este año como consecuencia del COVID no se va a poder celebrar, pero en el caso del Villarreal CF más que por eso lo es porque sin duda va a ser un mes clave en el devenir de la temporada.

El equipo que dirige Unai Emery afrontará siete partidos con la duda de saber si el último de ellos será de LaLiga o de Europa League -buena señal sería que fuese de competición continental porque ello implicaría que el equipo estaría en semifinales- y con la certeza de saber que en gran medida marcarán el exito o el fracaso en el curso.

Roig repite año tras año que el propósito prioritario es permanecer un año más en primera, pero con ese objetivo ya más que sellado a nadie se le escapa que las metas ahora son acabar en puestos europeos -llegar a los puestos Champions resulta utópico hoy por hoy- y sobre todo alcanzar la final de la Europa League. Para alcanzarlas los partidos en la competición doméstica que ahora se enlazan son contra Granada en Los Cármenes -ganar implicaría prácticamente eliminar a un rival directo por la séptima plaza que todo apunta a que dará el pase a la Conference League como mínimo-, Osasuna en La Cerámica, Alavés en Mendizorroza, Barça en casa y,a priori, Levante en el Ciutat.

Ese último partido está programado para la jornada 33 que se disputa el miércoles 28 de abril, pero en este mes el conjunto groguet disputa también los dos partidos de cuartos de final de Europa League ante el Dinamo de zagreb los días 8 y 15. Si se lograse el pase a semifinales, la ida está programada para el jueves 29, por lo que se solaparía con el partido ante el Levante, que todo apunta a que sería pospuesto.