Moha Seye, Álvaro Gómez, Álvaro Unanua y Gerard Hernando son cuatro jugadores que han transformado sus trayectorias futbolísticas en casos de éxito en los Estados Unidos. Experiencias convertidas en sueños cumplidos tras dejar atrás sus formas de vida, con la finalidad de llevar sus ambiciones competitivas y deportivas hasta extremos intangibles y, sobre todo, seguir formándose en términos académicos. Las Universidades de Clemson y Cal State tuvieron el privilegio de contar con ellos. Moha y Álvaro Gómez en la primera y Unanua y Gerard en la segunda. Sobre todo, tras elevar a sus equipos de fútbol hasta la cima y hacia una emoción sin precedentes, logrando dos campeonatos nacionales que son historia del fútbol universitario. 

Moha Seye, delantero centro, y Álvaro Gómez, mediocentro defensivo, fueron dos de los grandes partícipes del título liguero de la universidad de Clemson. Un logro que llegó tras 34 años de ausencia. Ambos consiguieron ser campeones nacionales de la NCAA Division I tras meses de trabajo, constancia, sacrificio y, lo más importante, la mentalidad de afrontar con máximas garantías el torneo. Sin embargo, la sensación del logro es inigualable. «Fue una experiencia muy buena, pero el proceso fue duro y desafiante. Tuvimos mucho trabajo táctico y físico durante toda la temporada para llegar bien al torneo. Cada partido fue un mundo y, probablemente, los más duros fueron en octavos, cuartos y semifinales», dijo el centrocampista. 

Misma situación vivieron Álvaro Unanua, portero, y Gerard Hernando, mediocentro ofensivo en Cal State. Ambos también tuvieron trascendencia en el éxito del equipo, pero la historia de Álvaro Unana tiene miga. El formado en la cantera del CD Castellón aterrizó hace tres años en América del Norte y se formó dos años en la Universidad de Charleston, donde en su segundo año ganó el campeonato nacional. Un título cuyo trayecto es arduo, ya que, para llegar a él, hay que ganar la liga, el torneo de la liga y luego el campeonato de la región, donde se miden los cuatro mejores de la región. Sin embargo, Gerard Hernando y Álvaro Unanua consiguieron ser campeones nacionales de la NCAA D2 con Cal State, pero el meta, lo consiguió por segunda vez consecutiva en una final en la que se interpuso a su ex equipo en Estados Unidos. Todo, en una experiencia gratificante para él. «Ganamos al exequipo en el que estaba. Tenía un grupo de españoles que hacía más amena la estancia. Me fui a vivir la experiencia, estudiar allí y me volví con dos trofeos en la manga. Además de todo el ingles y los estudios. Allí te ayudan mucho a la hora de compaginar el fútbol con los estudios», comentó Álvaro Unanua en Super, quien comentó que no existe punto de comparación entre el fútbol universitario en América del Norte y el nacional. 

No obstante, los cuatro tienen un punto en común además de estudiar sus carreras en Estados Unidos. Todos cruzaron el charco de la mano de Eture, empresa que otorga la oportunidad mediante becas a jóvenes futbolistas de vivir una experiencia única en el país norteamericano. Fundada por los hermanos Jaime y Ximo Miralles, quien actualmente es portero del Logroñés, después de que ambos viviesen también la experiencia, impulsan a los jugadores a optar por la financiación de los estudios universitarios a los «futbolistas que no acaban de llegar al mundo profesional pero tienen un buen 'background' académico y así poderles ayudar a los chavales a acceder a esta oportunidad», reconoció Jaime Miralles, quien aspira a aumentar su exportación a Estados Unidos para impulsar a pequeños soñadores con dejar su huella en el fútbol.