La Policía de Sevilla tuvo que acudir de urgencia en la madrugada del domingo al lunes a la casa de Luis Medina Cantalejo. El presidente del Comité Técnico de Árbitros recibió la visita de una patrulla en su domicilio en Sevilla debido a las amenazas que recibió después del escándalo arbitral del Rayo Vallecano - Real Betis.

Si en la noche del sábado fue el Valencia CF y gran parte de los aficionados de todo el país los que clamaron contra los árbitros tras el grave error de Hernández Hernández en el Santiago Bernabéu, en la tarde del domingo fue el turno del Betis.

El conjunto verdiblanco, utilizando el mismo canal que el Valencia CF, protestó y calificó de "ignominia" el arbitraje de Muñiz Ruiz tras la expulsión de Alex Moreno por una acción con Isi Palazón en la que el jugador del Rayo terminó sangrando por una brecha en su cabeza. Según el acta del colegiado la expulsión fue por: "En el minuto 33 el jugador (15) Moreno Lopera, Alex fue expulsado por el siguiente motivo: Dar una patada a un adversario en la cabeza con uso de fuerza excesiva en la disputa del balón. El jugador perjudicado tuvo que ser atendido debido a una brecha en la cabeza, pudiendo volver a participar en el encuentro".

La queja del Betis fue contundente: “El club lleva muchos años siendo absolutamente respetuoso con el colectivo arbitral, pero el arbitraje de hoy -por el domingo- es incomprensible. La función de los árbitros es impartir justicia, no la ignominia que hemos vivido hoy -por el domingo- en Vallecas”. Una protesta a la que se añadió más tarde la del directivo bético, José María Gallego: "Comienza el ‘reinado’ de Medina Cantalejo, superando las expectativas del guión previsto”, convirtiéndose en viral la etiqueta #Cantadelejos