Gerard Piqué es uno de los mejores centrales de la historia del Barça y de LaLiga. Nadie puede dudar de la calidad de un central que ha destacado en los mejores momentos culés tanto a nivel nacional como europeos. El defensa es parte del núcleo duro de una quinta que formaron también Messi, Busquets, Xavi, Iniesta, Puyol o Dani Alves entre otros. Era un vestuario lleno de estrellas, de egos y de diferentes caracteres. Por eso, no todos se llevaban especialmente bien a pesar de vivir juntos sus mejores noches de fútbol.

Tal y como ha recordado 'El Nacional', un buen día apareció una pintada en la pizarra del vestuario. No se quiso llegar al fondo de la cuestión, pero lo cierto es que era directa y apuntaba a un peso pesado en su mensaje: "Piqué, traidor". Gerard es todo un veterano que siempre estuvo dispuesto a ayudar al club mediante rebajas salariales estos últimos años. Eso sí, cuando los compañeros votaban por la capitanía, Piqué no era de los primeros elegidos. Curioso que incluso personajes como Jordi Alba tuvieran más apoyos. Hasta la salida de Messi, el central no podía llevar el brazalete.

Aunque compartieron vestuario durante prácticamente toda su vida deportiva, Messi y Piqué nunca fueron grandes amigos. Muestra de ello fue que el argentino no le invitó a su cena de despedida. Hay que recordar que fueron varias las informaciones que aseguraron que Gerard habló con Laporta sobre el futuro de Messi y le dijo que si quería salvar la economía del club, esta pasaba inicialmente por no renovar el gigantesco contrato al argentino. Y así fue. Ahora que Xavi ha pedido la vuelta de Messi, todo apunta a que una condición será la salida previa de Piqué del Camp Nou.