21 de febrero de 2020
21.02.2020
21/02/2020

A nadie le gusta que lo dejen por embustero

Entre entrenador y delantero hay una grieta más profunda que el abismo generacional y estilístico que los separa

21.02.2020 | 23:14
A nadie le gusta que lo dejen por embustero

No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que entre Roger y Paco López hay una grieta más profunda que el abismo generacional y estilístico que los separa. Falta mucho flow en la relación entre técnico y delantero, que tampoco se esfuerzan en disimular. Después de la reunión en la que Quico le dijo al agente del Pistolero que lo que necesitaba era una oferta del Barça, no que lo marearan, el fuego entre los dos ha sido cruzado. A ninguno le ha gustado que el otro lo deje por embustero y ambos llevan razón en no haber dicho mentiras. Roger habló de interés pero no de oferta y es cierto, como así le transmitió el club a Paco, que nunca la hubo: "Yo no miento cuando digo cosas así".

Movimiento de mercado

Tampoco hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que detrás de la reyerta lo que hay es un movimiento de piezas con el que todas las partes han tomado posiciones de cara al próximo mercado.Sin embargo, hasta entonces lo que importa es que más allá del feeling Paco y Roger mantengan una relación profesional como la de ahora. El técnico le ha terminado reconociendo su valía y el delantero, que como siempre se lo ha ganado a base de goles, ha crecido a su vera hasta convertirse en el jugador completo y cotizado que es hoy.


Camino lleno de baches

No ha sido un camino fácil ni exento de baches ni va a serlo nunca. Ya el primer día de pretemporada, después de las pruebas médicas, los pillaron a las puertas de la clínica no enzarzados ni discutiendo pero sí con un lenguaje corporal que hablaba a las claras de su distanciamiento. Más que un aviso fue un recordatorio de que el curso anterior, en el que se las tuvieron tiesas, Roger se sintió víctima de una falta de respeto al perder la titularidad cuando vinieron mal dadas. En aquellos días de verano, por cierto, Quico andaba de cráneo para cuadrar el fair-play y nadie ponía entonces la mano en el fuego a que no se convirtiese en carne de traspaso. Menos mal que el Espanyol se guardó la pasta para traer en enero a Raúl de Tomás.

Cuestión de estadística

Pese a la morbosa presencia de Borja Mayoral, Roger acapara este sábado tantos focos o más que el delantero cedido por el Real Madrid de cara a un partido en el que el Levante se dispone a derribar uno de los últimos muros que le quedan. Y es que así como ha sido capaz con el Barça hasta tres veces en el Ciutat, todavía no ha podido con el actual líder de Primera. Estadísticamente, como dice el míster, hay pocas opciones. Sobre todo si Hernández Hernández se deja llevar por la presión de haber sido tildado como anti-madridista y le da por perpetrar un arbitraje como el de Iglesias Villanueva hace un año. Pero si se imparte justicia, de la de verdad antes que de la del VAR, las opciones de ganar también crecerán por simple estadística.

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