El director ejecutivo del Villarreal, Fernando Roig Negueroles, consideró que Soto Grado se equivocó al no señalizar como infracción la acción más polémica del encuentro de los amarillos contra el Barcelona: una mano de Piqué dentro del área que bloqueó un disparo de Danjuma de manera ilícita. Acto que, de haberse señalizado, hubiera supuesto un penalti a favor del conjunto dirigido por Unai Emery.

“Es incomprensible que no se haya pitado la mano de Piqué”, indicó Fernando Roig hijo ante los micrófonos de Movistar LaLiga y sin entender cómo el colegiado del partido no acudió al VAR ni supervisado por los de la sala ni para salir de dudas.