Lección aprendida. La inesperada derrota de jueves ante Bielorrusia ante una Suecia que solo aguantó cinco minutos la superioridad de las anfitrionas. La brecha en el marcador fue aumentando minuto a minuto hasta llegar al final con un contundente 76-55 en el marcador.

Ndour, una vez más, fue quien asumió la responsabilidad anotadora desde el inicio, con dos canastas consecutivas a las que respondió Loyd. Pero las taronja Cristina Ouviña y Laura Gil volvieron a poner por delante a las locales, con una ventaja que ya no volvió a decrecer con la facilidad para ver aro de las españolas y la dificultad de las suecas para anotar ante la gran defensa de las de Mondelo, que cerraron el primer cuarto con un claro 21-9 en el marcador.

Ndour volvió a abrir el marcador en el segundo cuarto, en el que las españolas lograron romper definitivamente el partido con un parcial de 10-0 con triples de Cazorla y la propia Ndour.

Solo Drammeh estaba acertada en el tiro en las suecas, mientras María Conde y Leo Rodríguez se sumaban al festival anotador de una Ndour que llegó al descanso con 14 puntos y 8 rebotes. Número de MVP que recuerdan el galardón que logró en el Eurobasket de 2019.

Los buenos porcentajes de tiro marcaban la diferencia, pero no tanto como la superioridad en el rebote (20-11) o en asistencias (16-2). En apenas 20 minutos (47/17), España llevaba casi tantos puntos como en todo el primer partido, para alegría de una afición que volvía a disfrutar del juego de una selección que este viernes sí demostró el porqué de sus dos últimos títulos europeos y de su condición de ser una de las grandes favoritas al oro.

Las hermanas Eldebrink parecían despertar a su seleccción en la reanudación y Fontaine se sumaba a ellas con siete puntos consecutivos que redujeron el marcador hasta el 52-29. Aún había mucho margen como para preocuparse, pero para cortar las alas de la remontada a las suecas, apareció Raquel Carrera para anotar de más allá de la línea de 6,75.

Un triple seguido de otros dos de Leo Rodríguez que cambiaron la dinámica del tercer cuarto, hasta llegar al definitivo 58-35, que dejaba el partido visto para sentencia a falta de disputar los últimos diez minutos. España, con el partido ganado, bajaba un poco el ritmo mientras Mondelo exigía desde la banda mantener la misma intensidad de antes, aprovechando también un tiempo muerto para reordenar ideas.

Y las aguas volvieron a su cauce de nuevo con Ndour tomando el mando del partido, con cuatro puntos que le llevaron a alcanzar los 22 antes de ser sustituida, pensando ya en su descanso de cara al partido del domingo contra Eslovaquia, con una jornada de descanso de por medio. Unos números a los que había que sumar los 13 rebotes que capturó, hasta llegar a un total de 32 de valoración.

Maite Cazorla, en el día de su cumpleaños, sumaba también para compensar en parte el acierto de Nystrom y Drammeh y tener así un final de partido sin sobresaltos. Y así fue pese a la reacción final de Suecia por medio de Elin Eldebrink y una Nystrom que encadenó dos triples consecutivos para poner el 69-53 en el marcador a poco menos de un minuto para el final.

Nada que temer tras un partido propio de una de las favoritas, con gran acierto en el tiro exterior y superior en todas las facetas del juego hasta llegar al definito 76-55, con Ouviña cerrando el partido con una entrada.