La vieja Italia acabó con la trayectoria de España en la Eurocopa. En un partido mil veces visto, un equipo se empeñó en construir y otro se limitó a esperar. Ganó quien menos los mereció, pero es imposible reprochar nada a la selección. En Wembley, España fue un equipo atrevido, valiente y enérgico. Jugó un partido más que completo, pero no le alcanzó: le faltó instinto asesino en el área y al final, ya con el cansancio acumulado, la suerte de los penaltis

España cayó con todos los honores, eliminada en su mejor partido de un gran torneo. Ya ocurrió en la Eurocopa de 1996, y antes en el Mundial de 1994, y tantas otras veces en la historia de una selección que sin embargo, ya sabe cuál es su camino y que ayer, al filo de la medianoche, recogió el aplauso unánime de un país que recuperó el gusto por un estilo y una manera de entender el fútbol.

España convirtió a Italia en una selección menor. Menos grande, en cualquier caso, que la que deslumbró en los primeros partidos del torneo. El planteamiento táctico de Luis Enrique, siempre valiente, siempre dispuesto a intervenir aun a riesgo de equivocarse, desarboló completamente los planes de Roberto Mancini. Quizá recordando aquella final de la Eurocopa de 2012, España jugó sin un ‘nueve’ fijo. Colocó a Dani Olmo como falso ‘nueve’. El jugador catalán fue el mejor del partido. Su actuación mereció que España se metiera en la final, pero el fútbol no siempre es justo.

Un paso adelante

España se quedó fuera de la Eurocopa, pero ganó la credibilidad que le hacía falta cuando arrancó el torneo. Las dudas, las críticas -no siempre justificadas- y las sospechas que despertaba el grupo de Luis Enrique se han disipado por el camino. La selección es un equipo joven, dispuesto a jugar al fútbol como pocos equipos lo pueden hacer hoy y con un futuro que invita al optimismo. De algunas decepciones nacen los mejores sueños. 

Muchos jugadores cierran su participación en el torneo reforzados, después de haber crecido enormemente durante la Eurocopa, como Dani Olmo, Ferran Torrres o Pedri, faros de una selección llamada a ser uno de los equipos de referencia en el próximo Mundial.

Líder Luis Enrique

España se reconcilió consigo misma en Wembley, el mismo escenario en el que Luis Enrique inició su camino como seleccionador. Vilipendiado por algunos y aplaudido por otros, el asturiano sale reforzado del torneo, más líder que nunca de esta prometedora selección.

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El partido Italia-España, en imágenes EFE