La bronca de un pasajero de avión con una madre que se ha hecho viral

Las redes sociales han tomado parte tras el rifirrafe entre los pasajeros durante un vuelo. ¿Tú qué hubieras hecho?

Viajar es un placer... como norma general. Y también depende de cómo lo hagas, ya que no es lo mismo hacerlo tranquilamente en un placentero vuelo que en un autobús sin aire acondicionado en un caluroso verano o en un vagón a reventar. Si además viajas en familia, pueden aparecer nuevas dificultades.

Hoy os traemos la pequeña bronca de un pasajero de avión con una madre que se ha hecho viral. Pongamos el contexto en un matrimonio que viaja en avión con su hija pequeña. Si tú estás acostumbrado a viajar en avión o simplemente eres una persona previsora, lo normal es que realices el embarque con tiempo o bien te molestes en escoger con antelación un asiento numerado que te permita tener asegurado tu espacio. Especialmente si hablamos de personas que insisten en sentarse en las alas, primeras filas o sienten la necesidad de viajar en pasillo o ventana. Cada uno tiene sus manías y no pasa nada. O sí.

El hecho es que el matrimonio con la niña no lograron comprar sus billetes para viajar juntos y uno de ellos tenía asignado un asiento en una zona más retrasada. La pareja asumió como normal el pedir al tercer pasajero que les cediera su asiento y se cambiara al que tenía la madre. Y así fue, pero obteniendo un "no" por respuesta. La madre insistió, pero el pasajero dijo que no era "su problema".

Sin cambio de asiento

Él mismo lo compartió por internet, sembrando un debate y ganándose los indignados comentarios de varios usuarios. Si bien muchos otros defendieron su postura. Hay que tener presente que el viajero solitario se molestó en seleccionar con antelación un asiento junto a la ventana, ya que era un viaje largo con salida desde Japón. El matrimonio no fue tan previsor y cuando cerraron sus billetes, tenían los dos que acompañaban a nuestro protagonista y un tercer asiento en la zona trasera, situado además en medio de otros dos viajeros. Vamos, nada que ver. El hombre no quería perder su ventanilla para cambiarse a un asiento mucho más incómodo por mucho que se lo pidiera una mujer que quería viajar en familia.

"No es mi problema que no reservaran los asientos juntos", argumentó el hombre, que finalmente realizó el viaje como lo tenía previsto. En las redes, donde nunca llueve a gusto de todos, hubo opiniones para todos los gustos. ¿Tú qué hubieras hecho?