Bañarse en agua fría ayuda a adelgazar y a llevar una vida más feliz

La científica danesa Susanna Soberg, publica en un libro los hallazgos más completos sobre la exposición deliberada al frío para aumentar el metabolismo, quemar más y sentirse mejor

El agua fría tiene muchos beneficios para la salud.

El agua fría tiene muchos beneficios para la salud. / SD

La científica danesa Susanna Soberg propone para adelgazar y llevar una vida más feliz una fórmula: los baños en agua fría. Ya existían numerosas investigaciones y artículos de prestigiosas instituciones que han hablado de los beneficios de la exposición corporal al frío. Ahora, esta bañista invernal, Doctora en Ciencias Médicas y de la Salud de la Universidad de Copenhague con especialidad en grasa reúne en un libro el estudio más completo sobre esta práctica.

El secreto escandinavo para llevar una vida más feliz y saludable explica de manera pormenorizada su poder para aumentar el consumo de calorías, provocar alegría y sentir paz. Una invitación a abandonar nuestro cómodo estilo de vida. ¿Qué pasa cuando nuestro cuerpo entra en contacto con agua helada, que se siente como un cuchillo clavándose? ¡No es agradable! ¿Cómo obtener ventajas de una práctica en la que se pasa tan mal? A toda la gente que piensa así, la autora les responde que merece la pena porque los beneficios son mayores.

"El choque térmico provoca un aumento de las proteínas que protegen a las células del envejecimiento y las reparan. El sistema cardiovascular mejora la salud endotelial en los vasos sanguíneos y disminuye la inflamación". En el cerebro también se desencadenan reacciones positivas: "Aumentan la dopamina, la serotonina y la noradrenalina, que son cruciales para la salud mental y reducen el riesgo de depresión y ansiedad. En la naturaleza, todavía más". Por si esto fuera poco, se queman más calorías al activarse la grasa parda, que Soberg compara con un radiador interno, generando calor.

La activación de la grasa

Se trata de nuestra grasa saludable, que quema azúcar y grasa blanca en nuestro cuerpo cuando tenemos frío para generar calor". Es decir, la grasa blanca almacena energía en el cuerpo, mientras que la parda, la "amarronada", la consume. Su estudio mostró que exponerse al frío de forma repetida activa más las grasas pardas. Como resultado, aumenta la metabolización energética. "En mi libro desarrollo a fondo la información sobre este fantástico órgano, que ha sido ignorado por la ciencia hasta hace unos 20 años", detalla, si bien reconoce que se necesita más investigación para determinar si se puede crear más grasa parda para quemar el exceso de grasa blanca sin tener que hacer ejercicio. También sería importante determinar si ese gasto energético se produce de manera significativa.

"Los científicos están trabajando para ver cómo aumentar el pardeamiento en nuestro cuerpo para prevenir la obesidad y la diabetes. Hasta que sepamos más, podemos simplemente disfrutar de la salud y el bienestar naturales que proporciona la natación en aguas frías", sentencia.

Siete ventajas

  1. Mejora la circulación: Uno de los principales beneficios del agua fría. La exposición al frío aumenta el ritmo cardiaco y se contraen nuestros vasos sanguíneos, por lo que la sangre viaja con mayor velocidad como consecuencia de que aumenta la presión y mejora con ello la circulación. Es recomendable alternar sucesivamente las duchas de agua fría con el agua caliente para conseguir el efecto de que la sangre acuda más fácilmente a la superficie en el contraste con el agua caliente.
  2. Ayuda a despejar la mente y estado corporal: Cuando acabamos de despertar, la mejor forma de reactivarnos es una ducha de agua fría. Esto se debe a que las neuronas de nuestro sistema nervioso reciben inmediatamente la información de los receptores térmicos que se encuentran en nuestra piel y llevan a las partes reguladoras de este la respuesta adecuada frente al frío.
  3. Mejora nuestro estado de ánimo: Aparte de despejar la mente, un buen baño frío ayuda al estado de animo, ya que ese choque térmico que se produce entre nuestra temperatura corporal y el agua fría hace que se estimule la producción en el cerebro de la noradrenalina. Esta es la responsable de activarnos y con ello se produzcan una serie de beneficios asociados a la lucha contra la ansiedad, el estrés y un mejor humor.
  4. Estimula el metabolismo: Ante la exposición al frío, nuestro cuerpo se activa pidiendo un mayor consumo de energía para poder regular internamente su temperatura. Es así que cuando estamos expuestos al frío se comienza la quema de grasas y azúcares que nuestro cuerpo necesita para poder mantener su temperatura corporal en el nivel adecuado. Te recuerdo que: Si quieres perder peso, el agua fría puede ser un excelente aliado.
  5. Mejora la calidad de nuestro sueño: El agua fría ayuda a conciliar el sueño. A pesar de que a esta temperatura, el agua sirve para reactivar y mantener despierto el cuerpo, también tiene sus beneficios a la hora de dormir. Incluso se puede conciliar mejor el sueño y es beneficioso para personas que sufren de insomnio.
  6. Ayuda a combatir el dolor: Así es. El agua fría ayuda a mitigar el dolor. Cuando recibes un golpe, lesión o inflamación, el agua fría ayuda bastante a mitigar los dolores. También está indicado en el caso de una ducha de contrastes para quitar el dolor en la boca del estómago o cardias.
  7. Refuerza nuestro sistema nervioso: Una de las respuestas más beneficiosas de la activación del sistema nervioso es que con ella también se activa y mejora el funcionamiento del sistema inmunológico. Por ello, implementamos su capacidad y su funcionalidad para protegernos tanto de agentes externos como para liberar una mayor cantidad de glóbulos blancos o leucocitos.