Algunas derrotas son más duras que otras, sobre todo por la imagen que el grupo de jugadores da sobre el campo. La de este miércoles del Madrid en Londres de la mano de un Chelsea que le pasó por encima deja a muchos señalados, y marca un posible fin de ciclo.

De la plantilla y de los que estuvieron sobre el terreno de juego, pocos se salvan. Courtois fue el salvador del equipo hasta el segundo tanto de Mount y el único que consiguió aguantar las esperanzas a flote. Benzema fue, también, el único que consiguió crear algo de peligro pero Mendy le desbarató las ocasiones con paradas felinas. Lo que está claro es que el Madrid necesita gol, y Benzema un aliado que responda en los momentos clave.

Otro nombre propio que destacar es el de Marcelo. Fue el gran protagonista de la previa por sus obligaciones en la mesa electoral. La prensa le esperaba en el colegio y finalmente consiguió que una señora le sustituyera para poder viajar con el equipo. Al final, todo el espectáculo quedó en nada porque no disputó ni un minuto en Londres. No tiene la culpa de la derrota ni de no haber jugado, más allá de su actual rendimiento, pero es y nos deja, cuanto menos, una situación curiosa.

Hazard

El principal nombre de la noche. Había muchas esperanzas sobre él, sobre todo por volver al estadio que le vio triunfar. Nada más lejos de la realidad. Hazard dejó volver a escapar una bala de oro. La afición empieza a perder toda la confianza en él, y más después de haberlo visto de risas con sus excompañeros tras la eliminación. Se pasa más tiempo lesionado que sobre el campo, y cuando juega, no justifica su rol de estrella. Empieza a haber un clamor para que Florentino se lo saque de encima lo más pronto posible, y la comparación con el compromiso de Bale le empieza a pesar.

Zidane

En cada derrota blanca, el futuro de Zidane está en el aire, pero en esta ocasión Tuchel le ganó claramente la batalla y no supo reaccionar. Sus primeros dos cambios fueron en el 63 y el equipo llegó fundido en el tramo final del partido, con futbolistas fuera de su posición que no respondieron. Llegó con mérito a las semifinales y sigue vivo en la lucha por la liga, pero acabar la temporada en blanco puede ser definitivo.

Sergio Ramos

Se le notó la falta de continuidad y se vio superado por unos delanteros ‘blues’ en plena forma. Se cargó con una amarilla evitable en la primera mitad que le condicionó la agresividad defensiva. En medio del debate sobre su renovación, muchos se preguntan si fue el último partido del de Camas con la camiseta del Madrid en Champions.

Vinicius

No se sintió cómodo en una posición que no era la suya y volvió a evidenciar su incapacidad goleadora. Ni el regate ni el desborde, que es lo que mejor sabe hacer, le salieron al brasileño. Rudiger le desquició y no supo reaccionar ante una defensa de hierro. Desde su partido ante el Liverpool, solo ha ido hacia abajo. Ocho partidos sin marcar o dar asistencias. Es joven, sí, pero las oportunidades también son finitas en el fútbol. El Madrid tiene que reclamar algo más de él.

Mendy

Fue la apuesta de Zidane por delante de Marcelo, pero como a Ramos se le notó la falta de ritmo y no pudo aguantar el estado de forma, entre otros, de Havertz o Azpilicueta, que tenía toda la banda a su antojo y fue Nacho el que tuvo que echarle una mano una vez y otra, sin mucho éxito. Mendy fundido y con dudas posicionales, fundió a su compañero, que no podía más ante la frescura de Pulisic. Fue sustituido y dejó muchas dudas de su capacidad en el nuevo dibujo.

Casemiro

Muy cansado, no fue ni mucho menos su día. Renqueante, tardío en el corte y poco ejecutivo. Le faltó ejecutar todo lo que normalmente destaca por hacer. Zidane le cambió ante la evidencia, aunque algo demasiado tarde. Kroos no le acompañó, en un también mal partido del alemán que padece del mismo virus que sus compañeros en el centro del campo, el cansancio.