El FC Barcelona se encuentra en una revolución. La plantilla va a cambiar drásticamente en algunas líneas con la llegada de Laporta. La crisis económica culé es un problema a la hora de reestructurar el equipo, pero las salidas de algunas piezas serán claves. Sin ir más lejos, las intenciones del club pasan por sacar del Camp Nou a Umtiti y Lenglet, ambos franceses. El primero lleva demasiado tiempo fuera de forma y el segundo por debajo de su nivel.

Alessio Romagnoli es muy del agrado de la secretaría técnica azulgrana y desde Italia aseguran que son los mejor posicionados para hacerse con sus servicios del central italiano de 26 años. Juega en el Milan y tiene contrato hasta junio de 2022, por lo que no es de extrañar que Mino Raiola esté buscando dónde colocarlo a cambio de una buena comisión. Los italianos, por otro lado, están interesados en Pjanic y Coutinho, jugadores que podrían entrar en alguna operación de intercambio, pero cuyas fichas se presuponen demadiado altas y deberían reducírselas a cambio de un contrato más largo.

No es la primera vez que el nombre Romagnoli se relaciona con el Barça. La realidad es que la actual área deportiva ha tenido siempre otros futbolistas por encima de él en la lista de posibles refuerzos, pero entienden que se trata de un central de primerísimo nivel. Las circunstancias de mercado, no hay duda que lo acercan a la opción de firmar, pero antes el Barça necesita desprenderse de varios jugadores para asumir esta operación.

De hecho, en el club blaugrana se confía que esta sea una semana decisiva para la operación salida y una de las las claves es encontrar acomodo a Umtiti y Lenglet en el mercado. Por el primero está abierta la opción de irse cedido al Olympique de Lyon, pero debería bajarse la ficha, mientras que Lenglet tiene ofertas de la Premier League. Arsenal y Tottenham están atentos a una posible cesión, pero el jugador es muy reacio a irse en estos momentos. Lenglet llega en días a Barcelona y tanto el club como Koeman hablarán con él.

La llegada de Romagnoli supondría seguir rejuveneciendo una zaga en la que Piqué (34) tendrá cada vez menos protagonismo. A la llegada de Eric García (20) hay que sumar a los Araújo (22) y Mingueza (22).