Benjamin Mendy sigue en manos de la justicia en el Tribunal de la Corona de Chester (Inglaterra) por unas acciones que supuestamente realizó entre los años 2018 y 2021, donde se le imputan hasta ocho violaciones y una agresión sexual. Cuando el caso salió a la luz el pasado año 2021, la fiscalía acusó al francés de "convertir la búsqueda de víctimas para tener sexo en un juego".

Según informa el periódico 'The Times', durante el nuevo juicio se comunicó al tribunal que que el lateral del Manchester City violó a tres mujeres tras una fiesta que el propio Mendy realizó en la piscina de su mansión. En este sentido, el fiscal de la sala, Timothy Cray, describió al futbolista como un "depredador sexual" que "mostró indiferencia e insensibilidad" en su víctimas.

Aunque, lo más aterrador de toda esta historia es que, en el mismo juicio, se acusó también a Mendy y a su amigo Louis Saha Matturie de encerrar a sus víctimas en una habitación, donde se mantenían aisladas y sin ningún tipo de comunicación con el exterior, ya que les quitaba el teléfono móvil, algo así como una habitación del pánico.

Según mantiene Cray, el lateral y su amigo privaban a sus víctimas de tener el teléfono móvil porque "Mendy no quería que Pep Guardiola lo viera en Instagram con un montón de chicas". "Dos de las testigos alegan violaciones en esas habitaciones y sintieron que estaban encerradas", añadió el fiscal. Por su parte, Mendy sigue defendiéndose y se declara inocente de todos los cargos que se le imputan.