Falta menos de un mes para que finalice la campaña 'Toda perdiz cuenta', de la Fundación Artemisan. Se trata de un proyecto de monitorización de aves residentes a través del Observatorio Cinegético, que está activo hasta el próximo 30 de abril. Desde la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana hacen un llamamiento a todos los cazadores para que participen en la recta final de la campaña y realicen censos que aseguren el futuro de la especie y su caza.  

La Fundación Artemisan recuerda que el futuro de la perdiz roja está en juego, ya que entre los años 2024 y 2025, podría ser catalogada como especie ‘vulnerable’, lo que abriría la puerta al final de su caza. Algo que solo puede evitarse con la implicación de cazadores y gestores en la obtención de datos reales sobre abundancia de la especie en los cotos españoles.

En la Comunitat Valenciana son muchos los cotos y los cazadores que participan en la gestión y recuperación de la perdiz roja. Javier Sagreras, ingeniero de la Federación de Caza y coordinador de los proyectos científicos de la Fundación Artemisan en la Comunitat Valenciana, agradece a todos los que han colaborado activamente en los censos porque es “fundamental su implicación, más ahora, cuando está en juego el futuro de esta especie”.

En este sentido, es imprescindible poner encima de la mesa información contrastada y real de la situación de la fauna silvestre en nuestro país y que sean esos datos los que guíen las decisiones de gestión cinegética, y no otro tipo de argumentos que responden más a cuestiones ideológicas y a sesgos, señalan desde Fundación Artemisan. Y añaden que es de vital importancia que los resultados de estos esfuerzos se vean reflejados en los datos con los que las administraciones toman decisiones, “algo que hasta ahora no está pasando”.

Por todo ello, desde la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana se anima a todos los cazadores y gestores a hacer un especial esfuerzo durante estas últimas semanas de la campaña de monitorización de perdiz roja para poder hacer frente a esta carencia de datos reales y para demostrar una vez más la implicación del colectivo valenciano con la conservación.