Opinión

Pablo, tu gol, lo marcamos todos

Su lesión dolió a todo el levantinismo. Su tanto en Albacete, insufló de jarana al universo granota

El equipo granota celebrando un gol

El equipo granota celebrando un gol

Se va a hacer largo el fin de semana. Cerrar la jornada el lunes otorga esa dosis de observación a los rivales y sus resultados. Jugar con casi toda la jornada consumida genera la ventaja de saber hasta donde se puede llegar sumando los tres puntos, pero al mismo tiempo, una pequeña dosis de presión por haber sido una jornada más o menos favorable, estando aún lejos de los momentos cruciales de la temporada. Sigo empeñado en no mirar atrás, pero recuerdo aún con dolor aquella jornada de la pasada temporada en la que el Ibiza amargó un lunes que era propicio para alcanzar la cima en la clasificación y que se convirtió en un gravamen que condicionó de manera absoluta el desenlace por todos conocido.

El Levante vuelve a su casa y lo hará ante el Racing de Ferrol. Los clásicos recordarán al equipo gallego de aquellas míticas y exigentes promociones de ascenso a la Segunda División. La historia dice que el conjunto gallego nunca ha conseguido ganar en Orriols, tampoco lo hizo en Vallejo, será cuestión de mantener la tradición.

El equipo llega reforzado después de haber asestado un nuevo golpe tras ganar en un Belmonte que volvió a acoger a una hinchada entregada a los suyos y que volvió a desafiar a un horario incómodo para estar con los suyos. Es malo el horario del lunes y es también pésimo el de la visita a Leganés. Enrolados en el bucle de unos horarios que piensan en la tele y no en el seguidor que acude a los campos, la Delegación ha hecho bien en levantar la voz. No servirá para mucho, pero por lo menos hay que hacer saber que lo poco gusta y lo mucho cansa y desgasta. Albacete descubrió que el Levante ha podido un pequeño diamante con mucho que pulir como es Fabrício.

La energía y la velocidad de vértigo que impone ha hecho que, con una galaxia de matices y diferencias, el seguidor granota recuerde las galopadas de Koné, Caicedo o el tránsfuga Martins. Todos ellos delanteros que marcaron una época y asentaron un estilo lleno de éxitos para el Levante. Con un margen de mejora ancho, Fabrício ha caído de pie en el Ciutat, pero habrá que tener calma con las pretensiones de lo que de él se quiera. Su sociedad con Bouldini apunta a poder hacer algo importante y a formar una de las parejas más candentes de la categoría.

Por si su eclosión no fuera ya mucho, el gol de Pablo Martínez agrandó el éxtasis. Recuerdo la semana posterior a la lesión del futbolista en la que dije que la lesión de Pablo nos había dolido a todos. Hoy, el gol de Pablo en Albacete ha sido el que hemos marcado también todos. En fase de ir cogiendo ritmo, Pablo ya ha exhibido que el que tuvo, retuvo. Talento, clase, saber estar y definición de genio. Es el gran fichaje de la temporada ya no tan solo por lo que él mismo aporta, sino porque hace mejor a sus compañeros. Puestos a soñar, el alta médica de Campaña lleva implícito que su posible reincorporación al equipo a partir de enero dé ese plus para postularse de manera más firme al ascenso.

Dijo Rubén Albés, técnico del Albacete en la previa ante el cuadro granota, que le gustaba más este Levante que el de la pasada temporada. Esclavo de sus desafortunadas palabras en la antesala de la eliminatoria del curso anterior, es un asterisco a remarcar y que confirma que, si el equipo se lo cree, podrá llegar donde quiera. Con todo esto, no demos dos pasos, sigamos uno a uno. Papel de observador.