Opinión

Puede ser la diferencia entre sufrir o ilusionarse

Baraja cuenta los partidos post-parón por victorias. Dos jornadas, dos victorias. Seis de seis puntos

Baraja cuenta los partidos post-parón por victorias. Dos jornadas, dos victorias. Seis de seis puntos / JM López

Detrás de este partido con aura de homenaje, reencuentro y cariño hay una oportunidad de oro para marcar un antes y un después esta temporada. Porque una victoria no sería definitiva para salvarse quedando tanto, pero siendo realistas meterle una distancia de 14 puntos a la zona de descenso es más de un tercio de los que se necesitan para una salvación matemática. Aunque prefiera que Rubén Baraja matenga el dircurso de cautela, yo me mojo: si el equipo se ve en esa situación y con esa renta va a poder desplegar su mejor versión. ¿Dónde ponemos el techo? Eso e suna pregunta mucho más complicada, solo el paso de los partidos lo dirá, pero si el club apoya al Pipo de verdad en el mercado de invierno podría afrontar la segunda vuelta con argumentos para llevar al equipo dos o tres peldaños de lo esperado de la mano de su afición. Y sí, todo esto es hacer la cuenta de la vieja, pero es que perder deja al equipo a ocho -una buena renta, pero viéndole las orejas al lobo- y ganar lo puede disparar, la diferencia a nivel mental, de soltura y de confianza que puede suponer eso en el terreno de juego es verdaderamente abismal. Equipo y afición lo tienen que tener muy claro, así que una vez que ruede la pelota la obsesión debe ser llevarse el partido. Cueste lo que cueste. Puede marcar la diferencia.