Opinión

Menos mal que nos queda Paterna

El siguiente producto ‘made in Paterna’ ya está aquí con ganas de derribar una puerta que Meriton cada año obliga a derribar más pronto. Se trata de Yarek Gasiorowski, que le sobra talento

Yarek, ante el Celta

Yarek, ante el Celta / SD

"El proyecto del Valencia es ganar LaLiga en diez años con jugadores de la Academia" fue la temeraria afirmación que pronunció el expresidente Anil Murthy en el año 2020. Temeraria porque reproducir semejante afirmación bajo una gestión tan deficiente demuestra muchas cosas, y ninguna buena precisamente. Tres años más tarde, la triste realidad es que el Valencia está a día de hoy en Primera División gracias a la Academia. Ese es el proyecto que tendría que haber vendido Anil en su momento, pero eso era decir la verdad y la sinceridad no siempre entra en los planes de Meriton. 

En fin, ya sea para una cosa o para otra, menos mal que nos queda Paterna. El curso pasado fueron Javi Guerra, Diego López, Alberto Marí... que se cargaron el equipo al hombro y evitaron un desastre cuyo único culpable hubiese sido Meriton. Esta temporada son más. A los mencionados hay que incluir a Fran Pérez o Mosquera, que se han convertido en piezas claves. Y ojo porque no van a ser los últimos. El siguiente producto ‘made in Paterna’ ya está aquí con ganas de derribar una puerta que Meriton cada año obliga a derribar más pronto. Se trata de Yarek Gasiorowski, que le sobra talento. Acostumbrado a jugar de central toda su corta carrera, en el primer equipo ha participado de lateral zurdo y no se le puede poner ningún ‘pero’. Ha demostrado estar preparado y, ahora, con las molestias de Gayà, puede incluso ser titular. Merecerlo lo merece, eso seguro.