DÍA MUNDIAL DIABETES / ENDOCRINOLOGÍA

Así es la estrecha y peligrosa relación entre diabetes, obesidad y los "adelgazantes milagrosos"

Podemos culpar a nuestros genes prehistóricos, pero la relación directa con el sobrepeso hace que en España hayamos superado ya los 6 millones de diabéticos

Así es la estrecha y peligrosa relación entre la diabetes y la obesidad

Así es la estrecha y peligrosa relación entre la diabetes y la obesidad / Freepik

La diabetes es una enfermedad que afecta a más de 6 millones de personas en España, y la causa principal del 95% de estos casos (diabetes tipo 2) se debe fundamentalmente a la obesidad.

¿Esto quiere decir, entonces, que si muchos de esos pacientes adelgazasen, podría haber una mejora de las cifras o, incluso, una remisión de la enfermedad? Los expertos apuntan a que sí.

Como afirma el doctor Cristóbal Morales, vocal de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) y miembro de la SED.

  • "Adelgazar es la única vía clara para conseguir lo más parecido a una cura. Si se pierde un 15% de peso y es una diabetes que no lleva mucho tiempo, podemos conseguir la remisión",

Sin embargo, advierte el doctor, “adelgazar no es suficiente ni tan fácil como pensamos”. Porque más que adelgazar, la clave está en saber mantenerse. Puesto que, una vez vuelve la obesidad, también lo hace la diabetes.

  • "En general, tenemos que pensar que si no hay ese cambio importante del peso, será una enfermedad crónica y progresiva."
  • "Y si bajamos de peso, en cuanto nos descuidemos, la diabetes volverá".

¿Por qué no para de crecer la diabetes tipo 2?

La explicación del incremento exponencial de casos de obesidad que estamos observando en los últimos años está en los genes.

Tal y como detalla el doctor Morales, la sociedad todavía presenta unos genes prehistóricos “muy ahorradores”, que almacenan en forma de grasa la energía que no se gasta .

Además, en tan solo una generación se ha producido un cambio cultural importante, ya que hemos pasado a tener un estilo de vida basado en el estrés y el sedentarismo. Pero nuestros genes no se han adaptado a él.

“La obesidad es la enfermedad más compleja del siglo XXI en el mundo occidental. Porque en una sola generación hemos cambiado completamente nuestros hábitos:

  • Comemos peor, sobre todo por los ultraprocesados,
  • Hacemos menos ejercicio,
  • Tenemos más estrés,
  • Dormimos menos…".

Especialmente en nuestro país, lo que hace que España esté cada vez más cerca de equipararse con Estados Unidos en cuanto a cifras de obesidad.

Y las consecuencias de la obesidad son claras:

  1. Provoca que se genere un depósito de grasa visceral cerca del páncreas
  2. Ese depósito desemboca en una resistencia insulínica
  3. Y, por consiguiente, aparece una diabetes tipo 2.

Es por esta razón, además, por la que cada vez se están diagnosticando casos más prematuros de este tipo de diabetes.

Y lo que es peor: "

, por lo que también están desarrollando diabetes a edades muy tempranas", comenta el experto.

El 14% de la población infantil presenta obesidad, por lo que también están desarrollando diabetes a edades muy tempranas.

El 14% de la población infantil presenta obesidad, por lo que también están desarrollando diabetes a edades muy tempranas. / Freepik

Mejor calidad de vida

Aunque las cifras no parecen mejorar, lo que sí lo hace es la calidad de vida de los pacientes, gracias a los avances en tratamientos. Tras haber cumplido más de 100 años del descubrimiento de la insulina, los expertos se muestran agradecidos a la investigación y a la industria farmacéutica por haber conseguido:

  • Sensores de monitorización.

Permiten que los pacientes ya no tengan que pincharse el dedo para saber su nivel de glucosa en sangre. Se colocan detrás del brazo y poseen un filamento flexible que se inserta debajo de la piel, lo que permite que solo haya que pasar un monitor por encima del sensor para tener toda la información de su estado glucémico.

Antes estaba dirigido únicamente a pacientes con diabetes tipo 1 (enfermedad autoinmune, en la que el sistema reconoce al páncreas como algo extraño, lo ataca y deja producir insulina). Pero, en la actualidad, la recomendación se ha extendido también a pacientes tipo 2.

  • La bomba de asa cerrada híbrida.

A través de un catéter, los pacientes con diabetes tipo 1 (que deben pincharse 4 o más veces al día) reciben una dosis de insulina de forma automática, regulada por un monitor continuo de glucosa (MCG) y un algoritmo de control.

Esto proporciona más estabilidad. Y lo único que tiene que hacer el paciente es regular sus dosis antes de cada comida.

  • Los fármacos de mayor calidad.

En el tipo 2, se han sacado fármacos mucho más eficaces de los que ya existían. "Ahora, con un medicamento tienes un mejor control de la diabetes, reduces peso y reduces los problemas cardiovasculares y renales", detalla el presidente de la SED.

Los sensores de monitorización han facilitado la vida de miles de pacientes con diabetes.

Los sensores de monitorización han facilitado la vida de miles de pacientes con diabetes. / Freepik

Lo que está por llegar: fármacos muy potentes

Con la ilusión puesta en las previsiones del próximo año, Morales adelanta que "2024 será un año clave".

  • El vocal de la SEDO indica que se está avanzando en nuevas insulinas semanales y otros medicamentos, los cuales ayudarán a disminuir hasta un 20% el peso en pacientes con diabetes. Con ellos, dice el experto, se conseguirá la remisión de la diabetes tipo 2.

"Llegarán a España dos potentes medicamentos: Mounjaro y Wegovy. Otra cosa será su accesibilidad".

Asimismo, las investigaciones no se están centrando únicamente en los tratamientos semanales. Morales habla también de fármacos orales mensuales, que de igual forma contarán con un poder de pérdida de peso muy potente.

Otra línea prometedora en la que se están centrando los estudios es la de un medicamento con el que prevenir la diabetes tipo 1.

"Por ahora solo podemos conseguir que se retrase su aparición. En un futuro, buscaríamos llegar a evitarla. Pero eso ya será para un futuro más a largo plazo", detalla Morales.

La obesidad es la enfermedad más compleja del siglo XXI del mundo occidental.

La obesidad es la enfermedad más compleja del siglo XXI del mundo occidental. / Freepik

El ‘boom’ de los medicamentos para tratar la diabetes y la obesidad

En lo que respecta al acceso de los medicamentos, los expertos señalan que "siempre ha existido una dificultad con el abastecimiento, sobre todo por logística".

Sin embargo, lo que era un problema puntual se ha convertido en algo recurrente con la llegada de nuevos compuestos como la semaglutida (Ozempic) y últimamente la tirzepatida, y no se prevé que mejore hasta finales de 2024, cuando se consiga aumentar la producción.

  • Este fármaco, en concreto, ha demostrado una poderosa eficacia en la pérdida de peso que ha atraído la atención de un público que ni sufre diabetes ni sufre obesidad.

Casos como el de Kim Kardashian o Elon Musk, entre otras celebrities que han mostrado cómo estos fármacos forman parte de su método para bajar de peso, han provocado une boom de popularidad. Y el fuerte aumento de la demanda ha desembocado en que los pacientes que realmente necesiten este tipo de medicamentos, no puedan acceder a ellos.

  • Una circunstancia muy parecida a la que vivió el Prozac en los años noventa. “La gente empezó a tomarlo para sentirse bien y no porque tuviera depresión. Esto es lo que pasa cuando se banaliza una enfermedad”, rememora el presidente de la Sociedad Española de Diabetes (SED), doctor Antonio Pérez Pérez.

Ante ello, los expertos piden responsabilidad, tanto a la población como a los profesionales. Puesto que son medicamentos que solo se consiguen con receta.

  • “Habría que preguntar a los profesionales sanitarios por qué recetan ese medicamento para la obesidad, si solo está indicado para la diabetes. Lógicamente, este desabastecimiento genera malestar entre el colectivo de personas a las que represento”, denuncia Juan Francisco Perán, presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE).

En conmemoración del Día Mundial de la Diabetes, los expertos recuerdan que estos medicamentos tienen que estar supervisados por un profesional, dentro de la indicación acordada por la industria y complementado con unos hábitos de vida saludables.