En tenis dos días pueden ser años luz. En 48 horas se puede pasar de la angustia a la paz, del sufrimiento a la comodidad. Y es el camino que ha recorrido Rafael Nadal en el Abierto de Estados Unidos. Este sábado, el balear recuperó toda la calma y el juego que le habían abandonado el jueves ante Fabio Fognini y se dio un paseo ante Richard Gasquet para, en dos horas y cuarto y con un 6-0, 6-1 y 7-5 , colocarse en octavos de final del torneo neoyorquino, una ronda donde se medirá el lunes al estadounidense Frances Tiafoe.

En la pista Arthur Ashe se vio un Nadal radicalmente distinto al que salió el jueves frente al italiano. En ningún momento hubo ninguna señal de que nada, físico o mental, le pesara o angustiara. Y solventó con eficiencia quirúrgica y con un inicio arrollador, el trámite ante Gasquet, un jugador veterano como él, con el que el de Manacor tiene una buena amistad pero también un récord demoledor.

Conocidos desde la adolescencia, Nadal ha ganado al francés en sus 18 encuentros, más que a ningún otro jugador. Es también el mismo número de veces que Novak Djokovic se ha impuesto en sus encuentros con Gael Monfils, pero en el caso de Gasquet ni siquiera ha arañado en el duelo con Nadal un set desde 2008. Y no debe ser fácil ser para el de Béziers salir a medirse con el balear con el historial que arrastra a sus espaldas, aunque habla de su dignidad el esfuerzo que intentó en el tercer set.

Elevar el nivel

Nadal se mostraba satisfecho. Cree que lo que sucedió el jueves, con "un nivel excesivamente bajo", fue "un pelín anormal" para su forma de competir. Estaba "decidido a no repetir" y claramente lo consiguió. Y de hecho, aprendiendo rápido de lo que sucedió, salió "reforzado mental y tenísticamente".

El partido contra Gasquet, sumado a los dos sets con que salvó el bache ante Fognini, es clave para él. Porque lo que le ayuda "es jugar bien". Y cada ronda superada, después de tiempo con buenos entrenamientos pero necesitado de partidos de competición, y de buenas sensaciones en la pista, es la combinación que necesita para seguir teniendo opciones de "afrontar la segunda semana con opciones de elevar el nivel".

Tiafoe

El siguiente paso en esa escalada lo tiene que dar ante Tiafoe, "un gran jugador, carismático, con mucha pasión, mucha energía y muy rápido”. Y sabe que será una prueba importante, porque Nadal sabe que el estadounidense de 24 años, con el que se midió dos veces en 2019 y al que se impuso en las dos ocasiones, incluyendo los cuartos de final en Australia de aquel año, ha mejorado y ha ganado experiencia,

El propio Tiafoe llega con mentalidad de que es posible ganar al dueño de 23 grandes, cuatro veces campeón en Nueva York. “Soy un jugador distinto a 2019 y estoy jugando mucho mejor”, decía tras clasificarse el de Maryland. “Creo que ahora puedo ganarle (a Nadal), definitivamente voy a ir a por él”.