Después de la derrota del Valencia CF en el Coliseum, el futuro de Javi Gracia como entrenador del conjunto blanquinegro vuelve a estar en entredicho. Con 25 jornadas transcurridas, la plantilla que entrena el navarro contabiliza el peor registro en la historia del club a estas alturas de la Liga desde que en 1995 el valor de las victorias pasó de dos a tres puntos.

Los 27 puntos sumados del Valencia de Gracia solo encuentran un precedente similar, los 29 tras la vigesimoquinta fecha en la temporada 2016/17. Un gol de Eliaquim Mangala al Leganés dio el triunfo a un equipo del que Voro González se había hecho cargo nueve partidos antes con el objetivo de frenar la caída libre vivida previamente con las breves etapas de Pako Ayestaran, quien completó un póquer de derrotas en el arranque, y el italiano Cesare Prandelli. Fue la segunda vez que en ese curso el de l'Alcúdia asumía el banquillo. Los blanquinegros terminaron duodécimos, aunque con alivio. Con la sensación de que sin Voro habría sido todavía más abajo.

Las temporadas 2020/21 y 2016/17 son las únicas en las que el Valencia se presenta en marzo con 25 partidos de Liga disputados por debajo de la treintena de puntos. De hecho, Gracia es el primer técnico que resiste dicho número de jornadas en el banquillo de Mestalla con un balance tan pobre: seis victorias, nueve empates y 10 derrotas. La incertidumbre, sin embargo, se cierne sobre un club donde los cambios de entrenador efectuados por Peter Lim con la temporada en marcha han sido sinónimo de fracaso a excepción de los que tuvieron a Voro como protagonista. Y hasta el comodín de Voro pudo agotarse ya en la última experiencia.

El Valencia, que cayó humillado por la Atalanta en la Champions entre febrero y marzo, se derrumbó totalmente después del confinamiento. Fuera de toda posición europea -una tendencia que se reprodujo a lo largo de toda la temporada-, Albert Celades fue destituido horas más tarde de la derrota en Vila-real (2-0) en la jornada 32. Voro, quien se siente más realizado ayudando desde otro cargo, aceptó el banquillo a regañadientes. No hubo reacción. El equipo se había dejado ir y apenas sumó siete puntos de los últimos 18.

La realidad de los hechos en este periplo de seis años de Meriton Holdings asusta frente a la posibilidad de que, a corto plazo, Lim vuelva a decidir un cambio de entrenador. Ninguno de los golpes de efecto que pretendió Lim mejoró sensiblemente lo que había antes con la consecución de los objetivos marcados a principio de curso. Más allá de la cara y la cruz con Voro -las otras dos veces que cogió al equipo fue de manera interina y prácticamente testimonial entre Nuno y Neville y entre Ayestaran y Prandelli-, nadie entre los sustitutos a los que llamó el Valencia CF de Lim para solventar una situación de emergencia han podido alcanzar, ni siquiera, el 40% de victorias del total de los encuentros que entrenaron al murciélago.

Por ejemplo, las consecuencias del terremoto del verano de 2015 se extendieron hasta el cese de Nuno a finales de noviembre después de una pésima trayectoria en la Champions, pese al crédito del cuarto puesto del curso anterior con el récord de los 77 puntos. Los recambios de Nuno magnificaron sus cifras uno a uno. La media de puntos con Gary Neville, que se marchó habiendo perdido el 50% de los duelos de Liga, no llegó ni a uno de cada tres. Después del segundo gran seísmo, la salida de Marcelino en septiembre de 2019, todos sus sucesores firmaron también réditos muy inferiores a los suyos.

Salvo Voro, los 'apagafuegos' elegidos por Lim para el banquillo avivaron la llama y, únicamente, Celades rebasó el triste listón de un punto por partido, no superado por Neville, Ayestaran y Prandelli.