El arbitraje sufrido por el Valencia CF a lo largo de la temporada está siendo de lo más polémico. Se trata del club más perjudicado por las decisiones tanto de los colegiados sobre el verde como desde el VAR y el último ejemplo lo tuvimos este mismo domingo en Mestalla.

El Sevilla se impuso al cuadro de Rubén Baraja por 0-2 gracias, en parte, a la mala praxis del equipo arbitral liderado por Del Cerro Grande. El colegiado madrileño decidió no anular el primer gol sevillista al no querer pitar la clara falta cometida sobre Yunus previo al remate a puerta, además de rectificar el penalti señalado por manos de Fernando tras ver las imágenes en el monitor del VAR. Las imágenes que, por cierto, mostraban muy claramente la infracción. Su pésimo trabajo ha sido recompensado, no con algunas semanas de 'nevera', sino con el atractivo Inter de Milán - Benfica de cuartos de final de Champions League de este miércoles. La decisión es de la UEFA, que pasó por alto sus fallos groseros en Mestalla.