Una sesión de entrenamiento más, Rubén Baraja volvió a probar la defensa de tres en su planteamiento para visitar el estadio Martínez Valero. El preparador vallisoletano anda probando tocar teclas que permitan al Valencia ser fiable atrás y por fin volver a tener una relación habitual con el gol. En esta búsqueda de la formación que equilibre a su equipo está trabajando los tres centrales con dos carrileros y la duda está en cómo organizar el centro del campo y la delantera. 

Ha trabajado con dos opciones: alinear a tres centrocampistas y dos delanteros y darle toda la banda a los carrileros (presumiblemente José Luis Gayà y Dimitri Fouqluier) o poner cuatro centrocampistas con dos bandas que ocupen pasillos interiores y que replieguen por delante de los carrileros y un solo delantero centro, una opción más factible debido a que ni Marcos André ni Hugo Duro están disponibles, aunque Samuel Lino puede actuar como segundo punta. El estado físico de Nico González también condicionará la propuesta, aunque el que parece inamovible es André Almeida.

Al que beneficia esta formación es a Gabriel Paulista. El hispanobrasileño es un jugador más experimentado que sus compañeros en la zaga y ya se estaba barruntando su regreso al equipo, pero con la alineación de tres centrales es más factible que se acabe produciendo. Cabe recordar que cuando Voro González tomó las riendas del equipo después del despido de Javi Gracia recuperó al equipo con esta formación y en este caso apostó por poner atrás a Mouctar Diakhaby, Gabriel Paulista y Hugo Guillamón como líbero, aunque en este caso parece que el de L’Eliana se mantendrá en el centro del campo. 

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Baraja está pendiente también de Samu Castillejo por si es capaz de llegar al partido a pesar de sus dolencias, ya que la baja de Justin Kluivert condiciona mucho cualquier opción a nivel ofensivo.