"Dejamos una obra sin terminar, aquel equipo podía dar un salto más"

Mateu Alemany ha recogido el galardón de la APAVCF homenajeando sus años de éxito en Mestalla y ha lamentado el final del proyecto como consecuencia del despido de Marcelino en 2019

Mateu Alemany, en unas declaraciones para la televisión autonómica À Punt

Pascu Calabuig

Pascu Calabuig

Pascu Calabuig

En tiempos en los que aparece en las quinielas para ser el próximo presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Mateu Alemany, el director general del Valencia CF que entre 2017 y 2019 logró dos clasificaciones Champions y la Copa frente al Barcelona de Messi, volvió al primer plano de la actualidad valencianista. El directivo que formó una dupla campeona con Marcelino recibió esta noche, en compañía del hijo del mítico portero Abelardo, la réplica de la bandera fundacional del Valencia FC de 1924. Un galardón que otorga la Asociación del Pequeño Accionista VCF en señal de reconocimiento a la labor de entrenadores, jugadores o dirigentes que dejaron huella entre el valencianismo.

Cuatro años después de su inexplicable salida, Alemany mantiene los «recuerdos imborrables» de lo conseguido con los profesionales en el campo, entrenador y futbolistas, y especialmente, «el cariño de los aficionados». «La imagen que me quedó fue cuando vinimos de Sevilla con la Copa y la masa de aficionados desde el aeropuerto. Es un recuerdo imborrable de aquellos años, que no fueron tantos como me hubiese gustado».

El de Andrach (Mallorca) valora el obsequio de «una bandera recibida por mitos del valencianismo». En noviembre de 2019 decidió marcharse tras una conversación con Peter Lim, una vez que, previamente, el singapurense cesara a Marcelino y fichara a Albert Celades sin consultarle absolutamente nada. Se fue con el convencimiento de que la obra de aquel Valencia no pudo acabarse. «Solo tuvimos dos campañas completas. Pienso que aquel tercer año había una base para dar un salto hacia delante. Si no me equivoco, esa Liga o la siguiente la ganó el Atlético. Mi sensación es que el equipo estaba más maduro, se fichó jóvenes... Éramos ambiciosos, queríamos aspirar a todo, competir... Pero hubo una decisión, y no tuve más remedio que respetarla. A partir de ahí, cada uno que saque conclusiones», indica.

¿Qué hizo tras salir del club?

«Me fui, desconecté bastante. He seguido al Valencia por el cariño que le tengo y por la obligación profesional de atender al mercado», comienza a responder, cuestionado sobre los porqués que llevan a Lim a no querer reflotar el barco blanquinegro con un dirigente de su perfil: «Habría que hablar mucho de todo lo que sucedió. Habéis escrito y reflexionado muy bien sobre estas cosas... Yo lo que quiero es desearle lo mejor a los aficionados, y que vaya bien».

¿Cómo puede subsistir el Valencia CF sin pisar Europa desde antes de la pandemia?

Una pregunta para el dirigente clave en las participaciones en las ediciones de Champions en 2019 y 2020. «Desde fuera, la impresión que uno tiene es que están intentando ajustar presupuestos. Se puede subsistir, sí, bajando gasto en la plantilla deportiva y ajustarlo a los ingresos. No obstante, obviamente, si no inviertes, si no tienes un gasto salarial competitivo, el fútbol de hoy es muy complicado... Tiene mérito, el Valencia está compitiendo bien bajando los presupuestos, está difícil eso...», cierra su reflexión sin querer adentrarse en la crítica.

De hecho, reparte elogios a los jóvenes del equipo de Rubén Baraja, aunque sin dejar de señalar que sería «importante» que continuasen en la plantilla en el futuro para porque eso le «daría mucho» al club. «Son muy buenos, ¡eh! Parecen brotes verdes. Este es uno de esos clubes en los que la cantera ha revertido situaciones en el pasado, ha dado saltos de calidad. Veo jugadores de nivel y que la afición lo disfruta. Me alegra. Son buenos, hay que ir con cuidado. Es fundamental que sigan aquí y tengan continuidad, ya que una base de canteranos da mucho a un equipo», argumenta Mateu, quien recuerda que salida estuvo motivada por «decisiones que desconocía completamente». «Aquello implicó una falta de confianza o voluntad de hacer las cosas de diferente a modo a como las hicimos desde el orden y dando resultados».

Reconocimiento a la figura de Abelardo 'parapenaltis'

El otro protagonista de la noche en la sede de la APAVCF fue José María González, hijo de Abelardo ‘Parapenaltis’, el portero del Valencia campeón de Liga en 1971, encajando únicamente 19 goles en 30 partidos. El Zamora de aquel curso 1970/71, campeón también de la Copa de 1967. Abelardo falleció en mayo de 2021 a los 77 años de edad, razón por la que recogió la réplica fundacional su hijo. «Es un orgullo para toda la familia, a mi padre le hubiese encantado poder recibir él la bandera».