24 de enero de 2017
24.01.2017
EL PIPO HIZO MEDIOCENTRO AL CANTERANO

Baraja inventó a Carlos Soler

El ahora entrenador retrasó la posición del canterano en el campo para que guiara a su Juvenil jugando de cara

27.01.2017 | 10:39
Baraja inventó a Carlos Soler

Si un técnico ha influido en el crecimiento de Carlos Soler ese es Rubén Baraja. El Pipo fue clave en el proceso de formación del canterano durante su etapa como técnico del Juvenil División de Honor. Lo inventó como mediocentro. El exjugador del Valencia, ahora en el banquillo del Rayo Vallecano, se enamoró del futbolista el verano de 2014. Se vio reflejado en él. Por eso fue un amor a primera vista. Conectaron desde el primer día. Rubén lo apadrinó y vio en él la posibilidad de construir al mediocentro del futuro. Carlos, mientras tanto, maduraba aprendiendo de uno de los mejores centrocampistas de la historia del club. La sintonía entre el maestro y su alumno aventajado fue tal que esa relación todavía perdura. Siempre será su inventor.

Soler comenzó en la escuela del Valencia jugando de ´9´. Casi quinientos goles en Paterna le avalaban. Fue a partir del Juvenil B cuando Rubén Mora comenzó a alternarlo de ´10´ y de ´8´. El paso definitivo lo dio Rubén Baraja en el Juvenil A. Muy prontito. Desde la pretemporada 14/15. Allí se dio cuenta que estaba ante un mediocentro nato en potencia. Hablaban el mismo idioma. Soler no era un mediapunta. Ni siquiera un llegador. Era algo más. Fue entonces cuando el entrenador retrasó la posición de Carlos para que jugara de cara y guiará al equipo por delante de la defensa. De ´6´. Algo que sorprendió en la escuela. El Pipo quería un Valencia protagonista con balón, que llevara el control y fuera fuerte en la salida de balón. El elegido para conducir ese proyecto fue Carlos. Depositó toda la confianza en él y acertó. El tiempo le da la razón.

SUPER se puso este lunes en contacto con el Pipo para recordar aquella etapa de formación. Lo adora y admira como un padre futbolístico. Por eso no le sorprende en absoluto su explosión. Baraja sabía que tiene "condiciones", "calidad" y "personalidad" para dar este rendimiento en el primer equipo. "Nosotros le ayudamos a creer en sus posibilidades y fuimos parte de su proceso de crecimiento, pero él tiene las condiciones, la calidad y la personalidad para ofrecer la versión, que está dando en este momentos. Tratamos de inculcarle la mentalidad de competir cuando tiene la pelota y cuando no la tiene ganar en disputa e intensidad. Carlos tiene una gran mentalidad para aprender y querer mejorar. Nosotros solo ayudamos. Él es el que ha sido capaz de creérselo y aprovechar la oportunidad que le han dado". decía.

A Baraja no le sorprende el nivel que está ofreciendo Carlos en el primer equipo de la mano de Voro. Siempre confió en él. Por eso nunca dejó de estar encima de él. Le dio galones dentro del campo como nadie se los había dado, le enseñó a jugar con y sin balón en el centro del campo y le obligó a asumir responsabilidades hasta entonces desconocidasl. Todo el fútbol de aquel Juvenil pasaba por sus botas. Hasta los balones parados. Carlos botaba las faltas, los saques de esquina y hasta los penaltis del aquel equipo. No es de extrañar que Curro Torres echara mano de Soler para el Mestalla a final de esa temporada. Una decisión que provocó fricciones entre los dos técnicos de la Academia. Los dos lo querían en sus equipos. La 2015/16 arrancó con Carlos en el filial. No había debate. A partir de entonces empieza el mérito de Curro. Siguió apostando por el canterano y lo perfeccionó competitivamente en la siempre difícil Segunda B. Y así hasta que un técnico del primer equipo se atrevió a ponerlo. Voro ha dado el paso que ni Pako Ayestaran ni Cesare Prandelli dieron. Baraja también lo hubiera dado. Nadie más que él cree en Carlos Soler. Es su marca registrada.

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