Arnaut Danjuma ha necesitado solo un par de meses para enamorar a toda la afición del Villarreal CF y sorprender a LaLiga en general. El neerlandés, que ya ha sido llamado por la selección desde que aterrizara en La Cerámica, es una de las grandes noticias de la temporada.

Sus goles y su electricidad partiendo desde la izquierda ya lo han puesto en el escaparate de Europa como uno de los futbolistas más desequilibrantes del momento. Emery dispone de una pieza importante a nivel ofensivo y que ya lleva siete goles y dos asistencias en 15 partidos como ‘groguet’ y avisa: “Puede ser que sí. Todavía no soy el mejor Danjuma. Todavía hay más por venir”.

Los primeros pasos en el fútbol de Danjuma

El jugador del Villarreal explica en una entrevista a Movistar Fútbol cómo vivió la separación de sus padres y las duras condiciones económicas que atravesaba: “Mi infancia a veces no fue fácil. Mis padres se divorciaron y pasé una época complicada con mi madre. Crecer sin tus padres, sin tus hermanos…. Fue una época difícil para mí, pero me hizo más fuerte.”

“Cuando crecí con mi madre, la situación económica era complicada. En ocasiones no teníamos un lugar para dormir. Fue muy difícil durante aquella época”, continúa Danjuma

El neerlandés explica que tuvo que vivir con una familia de acogida que no quería llevarlo a jugar al fútbol: “Así que lo mejor era que mis hermanos y yo nos fuéramos con una familia de acogida durante este tiempo. Y así hcimos. Siendo sincero, a nadie le gustan las familias de acogida, todos quieren vivir con sus padres. Las familias de acogida no siempre son tan buenas como parece. La familia de acogida con la que viví no estaba dispuesta a llevarme a jugar al fútbol. Fue una situación muy difícil para mí. Así que mi padre biológico me recogía de la familia de acogida, me llevaba al fútbol y luego me devolvía con la familia”

“Estoy muy agradecido a mi padre por eso que hizo por mí y después ya me volví a vivir con mi padre y desde ahí me volví a enganchar a la vida”, recuerda con emoción

Danjuma también destaca la importancia de sus amigos de toda la vida: “También estoy muy agradecido a mis amigos. Durante la época que lo pasé mal económicamente, me ayudaron mucho. Me ayudaron muchísimo. No había nada que nos preocupase. Cogíamos una pelota y salíamos fuera. A solo liberar la mente y divertirnos. Así que la pelota lo es todo para mí”

A uno de mis amigos lo llamábamos la ‘cobra’, en neerlandés. Porque es muy delgado, muy delgado. Y cuando ganaba, siempre me hacía esto, porque lo llamábamos serpiente. Así que ahora cuando marco hago esto porque sigo teniendo es mismo grupo de amigos”. Así que es mi forma de darles las gracias y decirles que seguimos juntos”, revela sobre la celebración que ya va camino de hacerse famosa con el Vilarreal.