A estas alturas ya se conoce el comportamiento de Unai Emery en los banquillos. Muy apasionado. Carreras por la banda, gestos llamativos, gritos, protestas... lo que hacen otros técnicos, pero quizá con mayor frecuencia. Otros preparadores se muestran más tranquilos aparentemente, pero tiran de boquilla para encender los ánimos. Quizá eso hizo que dos personalidades tan distintas como la de Unai y la de Xavi, chocaran durante el partido que midió a Villarreal y Barça esta última jornada. Eso y el claro penalti cometido por Piqué.

"Os lo regalan" o "siempre es igual con vosotros" son algunas de las frases que se escucharon tanto desde la grada como por parte de miembros del staff amarillo. En el túnel de vestuarios se produjeron reproches entre uno y otro bando. Es posible que las absurdas declaraciones del técnico catalán sobre las dimensiones de La Cerámica en la previa no ayudaran. Poco a poco se fueron calentando e incluso agentes de la policía y seguridad tuvieron que intervenir para evitar una mayor confrontación. Todo quedó ahí, porque después del paso por vestuarios y sala de prensa, Unai Emery acudió en busca de Xavi para estrecharle la mano.