Finalizada la primera mitad de la temporada, la clasificación del Mundial muestra a un Fernando Alonso mucho más abajo de lo que debería. El piloto asturiano ha tenido que convivir durante todas las carreras disputadas hasta el momento con la mala fortuna y los errores de su propio equipo. Lo ocurrido el pasado fin de semana en Austria solo fue uno más que se suma a la lista.

El safety car provocado por la rotura de motor de Carlos Sainz abrió la posibilidad de pasar por boxes a aquellos que todavía no habían efectuado la segunda parada. Entre ellos se encontraba Fernando Alonso que, como no podía ser de otra manera, aprovechó las circunstancias y salió de boxes en posición de luchar la sexta plaza, lo que hubiera sido un resultado magnífico teniendo en cuenta que partía desde la última fila.

Todo se torció en el momento en el que Fernando Alonso abandonó su garaje y encaró la salida del pit lane. El asturiano se percató de que sus ingenieros no habían apretado correctamente uno de sus neumáticos, por lo que tuvo que volver a pasar por boxes en la siguiente vuelta, privándole obviamente de luchar por el top-6.

Alonso, comprensivo con el enésimo error de su equipo

A pesar del garrafal error de la escudería francesa, Fernando Alonso no quiso provocar un incendio tras lo sucedido y el mensaje de radio una vez finalizó la carrera fue propio de una campeón. El asturiano lamentó lo sucedido pero animó a su escudería a mejorar de cara al segundo tramo del curso: "La velocidad estaba. Es demasiado difícil de entender. Demasiadas cosas esta temporada. Vamos a intentar tener una mejor segunda parte de la temporada. Gran trabajo, equipo".

A pesar de un error que costó unos puntos que hubieras sido clave para el Mundial, tras las dos paradas consecutivas, Fernando demostró un ritmo muy superior al de la mayoría de pilotos y arañó un punto más que meritorio en la última vuelta adelantando a Valteri Bottas.

El momento en el que Alpine arruinó la carrera de Alonso