La gravísima acusación de tongo que pone en jaque a MasterChef

La selección de los concursantes de la undécima temporada dispara las sospechas tras las múltiples polémicas recientes en el programa

Famosos rajando, acusaciones de drogas y ahora, directamente, se habla de tongo. Siguen creciéndole los enanos a MasterChef, que está entre lo más visto de La 1 pero sigue perdiendo audiencia año a año. El novedoso formato de la undécima temporada, con dos galas por semana y récord de concursantes, tampoco levanta al programa de la crisis.

El estreno fue el peor de la historia del 'talent show', que empieza a las 22:05 a pesar de competir con El Hormiguero. Pero tampoco le fue mejor en la segunda gala, donde venir del partido de la selección española de fútbol no enganchó a la audiencia y fue la entrega menos vista de la historia del formato: 1.256.000 espectadores.

Durísima acusación de tongo que pone en jaque al prestigio de MasterChef

Los prototipos participantes ya saltan a la vista. Desde la polémica Saray en 2020 la audiencia sospecha con cada vez más claridad que el concurso busca perfiles que den juego sin fijarse en las aptitudes culinarias de los aspirantes. Los más llamativos de este año son Fray Marcos, un sacerdote venezolano, o Luca, tiktoker con más de 600.000 seguidores que está siendo muy criticado en las redes por su irritante comportamiento en las cocinas.

Otra usuaria de la red social de vídeos cortos, Cris Ortiz, ha acusado directamente al programa. La influencer participó en el macrocasting que tuvo lugar en diciembre en la plaza del Palacio Real y grabó con su móvil comportamientos sospechosos durante el rodaje. Ahora los ha destapado para todos sus seguidores.

Las sospechas por lo que ocurrió en el casting

En un tiktok titulado 'Lo que no sabías del casting de MasterChef', Cris destapa muchos datos desconocidos para la audiencia. "La cantidad de gente que había es una locura", empieza. "Llegaron los chefs pero sólo estaban Pepe y Samantha, Jordi había perdido un vuelo y tuvimos que grabar todas las tomas sin él. Y luego cuando llegó las volvimos a repetir con él", desvela.

Pero eso no es lo más grave. "Dieron la señal y procedimos a emplatar nuestros platos. Yo llevé un tocino de cielo, receta de mi bisabuela". ¿Lo probaron los jueces que vemos en televisión? No: "Trajeron un equipo de catadores para que hicieran de jurado, pero ya os digo yo que eso fue puro show".

Hay más: "También iban haciendo algunas entrevistas pero iban directos a aquellas personas que ya sabían que iban a coger. Fueron muchas horas de espera estando ahí de pie pasando muchísimo frío". Es decir, acusa abiertamente al programa de tongo y de paripé. Y no sólo ella, ya que en el vídeo aparecen muchas personas quejándose y gritando 'Fuera, fuera'.

"Fue una auténtica vergüenza. Mil horas ahí de pie pasando frío sin informarnos de nada y el equipo por ahí comiendo. Al cabo de las horas al fin llegaron para entregar las cucharas. Las cucharas estaban decididas desde antes de ir al casting. Más personas y yo pudimos ver cómo daban cucharas a gente que habían rechazado su plato. Incluso algunos que no se habían presentado ese día al casting. Esta fue mi experiencia en el casting de MasterChef 11", sentencia Cris Ortiz con dureza.