El zasca de un hostelero a un cliente insatisfecho por la tortilla de patatas más famosa de España: "Ridículo"

Al dueño del local no le sentó bien una crítica en TripAdvisor y reaccionó con un comentario en forma de crítica

Donde las dan, las toman. Que se le digan si no a un hostelero que no quedó satisfecho con una crítica recibida en la prestigiosa página de reseñas TripAdvisor. Sí, esa plataforma digital en las que los clientes ponen sus opiniones sobre bares, restaurantes, locales...

Ahora bien, el cliente se ha demostrado que no siempre tiene la razón y este tipo de comentarios pueden estar ideados para hacer 'daño'. No es oro todo lo que reluce, como bien dice el dicho. Si a veces estas páginas sirven para desenmascaran injusticias como la broma de mal gusto en una cuenta que terminó siendo un "abuso gastronómico", no siempre hemos de tomarnos al pie de la letras las opiniones de otros.

“Qué manera de hacer el ridículo”. Los enfrentamientos entre clientes y hosteleros son cada vez más frecuentes en la red. Especialmente en espacios como TripAdvisor. Es, precisamente en esta web en la que ha tenido lugar un curioso encontronazo entre un usuario y un empresario por una tortilla (que ya se ha convertido en la más viral de España), una cuenta supuestamente muy alta y un servicio deficitario. “Diga la verdad, sabemos que en realidad hasta le gustó la tortilla”, le espeta el hostelero de un restaurante de Oviedo.

La queja de un cliente por una tortilla que se ha vuelto viral en TripAdvisor

La queja fue la siguiente. “En primer lugar, nos sentamos en una mesa de la terraza y el camarero nos pidió que nos cambiáramos a otra porque les quedaba más cerca de la puerta y les resultaba más fácil para servir. Nos tuvieron esperando un buen rato con una carta (con muy poca variedad y precios caros), y cuando ya habíamos decidido nos trajeron una segunda carta un poco más completa (tampoco ninguna maravilla, pero algo más tenía para elegir). Nos recomendaron que cogiéramos de las cosas más caras de la carta (un pescado a 26 euros), pero no nos convencieron y acabamos con un menú más tradicional: pan con tomate y tortilla”, explica.

La crítica prosigue: “Tardaron un montón en servir, ya que tenían un gran descontrol (...). La comida en sí no estaba mal, sobre todo la tortilla. Después pedimos helado de postre, y un camarero nos dijo que había helado casero de turrón. Fue el único helado que nos ofreció, así que aceptamos. Después de un buen rato esperando, nos trajeron el helado (que casero no parecía, y además hacía falta una motosierra para cortarlo de lo supercongelado que estaba...).

"La cuenta fue otra historia"

La cosa no acaba ahí: “La cuenta fue otra historia más. Como habíamos pedido pan con tomate de entrante, no comimos pan, pero en la cuenta nos lo pretendían cobrar igualmente, así que les dijimos que nos cambiaran la cuenta. Al rato vuelven con la cuenta otra vez, y de nuevo con el coste del pan... A la tercera la cuenta vino bien, pero los precios son muy caros. Me dolió sobre todo el helado ‘casero’ que me coló el camarero, por 5,50 euros, y que encima no estaba bueno”.