El enfrentamiento de Copa del Rey de cuartos entre Real Madrid y Atlético en el Bernabéu está tan solo dos días de disputarse, y ha ya ha saltado una polémica sobre el reparto de entradas. El sorteo deparó que el derbi madrileño se disputara en el feudo blanco. A priori, se esperaba una masiva presencia de aficionados colchoneros por la evidente cercanía geográfica, pero el número de entradas ofrecido por los merengues no ha dejado nada contentos al club presidido por Enrique Cerezo.

Tan solo 334 entradas para la zona visitante, cantidad que ofrece la entidad blanca a todos los equipos en Liga. Sin embargo, el Atlético considera que es una cifre ínfima ante un más que posible desplazamiento masivo de la afición colchonera, que solicita que se aplique la normativa UEFA para los partidos de competiciones europeas, en los que como mínimo, se debe ceder un 5% de la capacidad del estadio para la afición visitante.

Pero la queja no queda ahí, porque además del aforo visitante mínimo, el precio de cada entrada es de 70 euros, en una zona del campo con una visibilidad bastante reducida, en la parte más alta del Santiago Bernabéu, el cuarto anfiteatro de uno de los fondos. Quien debe decidir es la RFEF, organismo que regula la Copa del Rey, pero no parece que vaya a cambiar esta condición que, en una eliminatoria a un solo partido, cobra mayor importancia.

El Atleti se queda sin prácticamente apoyo en las gradas del Bernabéu, en un partido trascendental que decidirá el pase a unas semifinales de Copa, que en este caso sí serán a doble partido, la única ronda con partido de ida y vuelta con el nuevo formato de la competición.