Después de caer en casa frente al Toledo, el Levante se quitó la espina de la derrota con una victoria contundente y de autor, endosándole siete goles al Marchamalo en un triunfo donde resaltó la figura de Omar Faraj. El delantero sueco anotó un póker con el que ratificó que la apuesta que se realizó el pasado verano para hacerse con sus servicios está dando resultados. Sus cuatro dianas son la guinda a una temporada sobresaliente, que va acompañada de la de un conjunto dirigido por Alessio Lisci que, tras el resultado obtenido este fin de semana, se pone en la pomada de los puestos de playoff de ascenso. 

El filial fue superior de principio a fin, dejando sentenciado el choque en la primera mitad con un 0-3 en el marcador en el que Faraj marcó dos, uno de penalti, y Edgar Sevikyan hizo otro de libre directo. Una versión aplastante que no se vio alterada con la diana que maquilló el resultado, obra de Braun. De hecho, el técnico italiano vio cómo las piernas frescas que entraron al terreno de juego ayudaron a los suyos a dar su mejor versión. Faraj y Alcaina, ambos por partida doble, redondearon la goleada