Los problemas crecen en Orriols

Una nueva actuación arbitral desastrosa volvió a perjudicar a un Levante que se quedó sin excusas con su pobre segunda parte que deja señalado a Calleja

Javi Calleja durante el Levante UD - Racing de Santander

Javi Calleja durante el Levante UD - Racing de Santander / F. Calabuig

A perro flaco todo son pulgas. Entre factores como las lesiones o los arbitrajes y el paso atrás del equipo, los granotas apenas han sumado dos de los últimos quince puntos y las consecuencias empiezan a ser muy preocupantes. En una jornada que había dejado unos resultados muy propicios para reengancharse a la zona alta, la derrota contra el Racing de Santander sigue alejando al Levante de los puestos nobles que este año no está tan obligado a asaltar pero a los que sí debe, como mínimo, aspirar.

Apenas una jornada después del atraco en Leganés, el árbitro volvió a ser protagonista. Primero el asistente de Galech Apezteguía invalidó por fuera de juego de Dani Gómez, validado de forma dudosa por las líneas del VAR, el penalti que cometió Jokin Ezkieta sobre el ‘9’. Una acción que no tuvo tanta trascendencia en el partido dado que Iván Romero marcó acto seguido el 2-1 con el que el partido se fue al descanso. Sin embargo, sí tuvo un efecto decisivo el penalti mal señalado de Álex Valle sobre Arana, puesto que el contacto fue claramente fuera del área y Arcediano Monescillo, que es reincidente tras su error contra el Amorebieta, no corrigió la decisión desde el VAR. Fue así como empezó la remontada del Racing que acabó en un dolorosísimo 2-4.

Dani Gómez disputa una pelota con un rival durante el Levante UD - Racing de Santander

Dani Gómez disputa una pelota con un rival durante el Levante UD - Racing de Santander / F. CALABUIG

Pese a que la primera parte fue muy notable, que las bajas siguen cebándose con el equipo semana tras semana y que la afición tiene motivos para volver a llevar al Ciutat las cartulinas rojas que mostró al principio del partido a modo de protesta, esta vez el equipo tiene menos excusas. Y es que, tras el golpe del empate, los granotas se apagaron cuando todavía estaban a tiempo de enmendarlo y acabaron bajando los brazos y perdiendo con una imagen muy triste. La defensa y la portería hicieron aguas ante un Racing con poca posesión que encontró en Arana y Peque a dos auténticos puñales. Y la producción ofensiva fue tan pobre que en toda la segunda parte no hubo un solo disparo entre los tres palos del conjunto de Orriols.

Esta situación señala más que nunca a Calleja. El técnico madrileño, que mantuvo este verano la confianza de Felipe Miñambres pese a no conseguir el ascenso, no tuvo recursos para revivir a sus jugadores. Mientras José Alberto López se pasó todo el partido dando indicaciones y alentando a los jugadores del Racing desde el área técnica, el entrenador granota se pasó mucho tiempo sentado en su banquillo en la segunda parte y no logró reactivar a los suyos. El Ciutat llegó a focalizarse en él y entonar el ‘Calleja vete ya’. En la sala de prensa aceptó las críticas: «Tienen todo el derecho del mundo, respeto su opinión. Los entrenadores sabemos que esto funciona así».

Javi Calleja da instrucciones a los suyos durante el Levante - Racing de Santander de LaLiga Hypermotion

Javi Calleja da instrucciones a los suyos durante el Levante - Racing de Santander de LaLiga Hypermotion / F. CALABUIG

Números en mano, el míster vive su peor momento en el Levante. El equipo ha encajado cuatro derrotas en 16 jornadas, cuando en los 29 partidos de la temporada pasada desde su llegada apenas fueron tres. La racha de cinco partidos sin ganar es la peor desde el descenso, superando el máximo de cuatro que encadenó en dos tramos de la 2022/23: el que le costó el despido a Mehdi Nafti y la racha del pasado abril que empezó a condenar al equipo a jugar el play off.

Tan cierto es que el equipo atraviesa un momento delicado como que queda margen de reacción. Eso sí, con algunos de los cocos del campeonato como próximos rivales. Con el regreso de algunos futbolistas claves en el horizonte, Eibar debe ser el escenario de la reacción. Y es que durante este bache el Levante ha sido capaz de dominar incluso ante el líder. Pero los resultados mandan y un tropiezo más puede dejar la zona de play off a dos partidos y la de ascenso directo a tres. Sería demasiado terreno perdido.