La ajedrecista húngara Judit Polgar, considerada la mejor jugadora de todos los tiempos, se retiró de la competición hace ocho años tras una carrera brillante en la que estableció un nuevo récord al conseguir el título de Gran Maestra con 15 años y ha sido la única mujer que ha estado entre los diez primeros del mundo; ahora, explicó que le gustaría inspirar a las chicas a dar lo mejor de ellas mismas y competir contra chicos.

La mejor ajedrecista de la historia, de 45 años, se encuentra en València para conmemorar el origen valenciano del ajedrez moderno y concedió una entrevista a la Agencia EFE en la que habló sobre su exitosa carrera, el papel formativo de este deporte y la figura de la mujer en el ajedrez.

"Me gustaría siempre inspirar a las deportistas (y a los padres, escuelas, entrenadores) para que las chicas intenten dar lo mejor que puedan y se reten a competir contra chicos, pienso que así se convertirán en mejores jugadoras con el tiempo", explicó Polgar, que defendió la importancia de que las ajedrecistas no solo jueguen en competiciones femeninas.

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Judit Polgar en València Miguel Ángel Montesinos

La Gran Maestra agregó que a las jugadoras les puede tentar jugar en torneos femeninos porque ganan más, y ganar está muy bien, "pero hay que preguntarse por qué juegan al ajedrez, cuál es su meta, en qué se quieren convertir en un tiempo. Si ellas quieren estar entre las mejores, sean chicos o chicas, tienen que ir a por ello con determinación", opinó.

"Necesitamos muchas chicas que sean apoyadas por su entorno, que apoyen su desarrollo en el ajedrez y tienen que intentar que compitan en las secciones abiertas. Por ejemplo, la India ha mejorado mucho y en China hay grandes jugadoras. También hay oportunidades fuera de la competición como comentarista, creadora de contenido, árbitro, maestra… La comunidad es muy grande y necesita que las mujeres estén involucradas", defendió.

Polgar tiene en su casillero victorias en ajedrez rápido o clásico contra once campeones mundiales como Magnus Carlsen, Anatoly Karpov, Garri Kasparov, Vladimir Kramnik, Vasily Smyslov, Veselin Topalov, Viswanathan Anand, entre otros, pero afirmó que no echa de menos la competición.

"Es una decisión que tomé detenidamente. He competido durante muchos años y pensé que ya no podía hacer mucho más en el ajedrez. Mi labor en la Fundación me llena mucho y ahora también disfruto con el ajedrez comentando torneos 'online' y analizando partidas", expresó Polgar.

Fundación Judit Polgar

La brillante ajedrecista impulsó la Fundación de Ajedrez Judit Polgar, cuya misión es, con un enfoque especial en el ajedrez como herramienta educativa, apoyar el desarrollo de habilidades, así como la integración social mediante programas y productos pioneros de desarrollo cognitivos para la escuela, que desarrollan el pensamiento lógico, creatividad, orientación, entre otros, en grupos de trabajo desde los cuatro a los diez años.

A Polgar le costó elegir un logro a resaltar entre tantos éxitos, porque dijo que ha estado en muchos eventos y tiene grandes recuerdos de los que está orgullosa, pero tras unos segundos reconoció que su mayor logro fue cuando entró en el top 10 de los mejores jugadores del mundo.

Además, la Gran Maestra recordó que, al principio, tuvo que demostrar mucho para ser reconocida. "Pero me gustan mucho los retos, y me superé, y me volví a superar. Al principio mis oponentes se frustraban, se enfadaban, o los otros se reían del que había perdido. Pero después todo cambió porque jugaba en los mejores campeonatos, inspiraba a algunos de ellos, y mis competidores entendían mi carrera, mi juego y mis resultados", contó.

"Si una chica juega al mismo nivel que un chico, es más fácil ser reconocida ahora que antes, porque cuando yo era una niña y empecé a jugar era criticada, pero ahora si alguien juega bien, se aprecia más", comparó.

Una educación basada en el ajedrez y los idiomas

Polgar afirmó que sin la especial y única educación que recibió de sus padres nunca hubiera sido la campeona que fue. Klara y Laszlo Polgar eran profesionales de la educación y decidieron no llevar a sus tres hijas (Judit, Sofia y Susan) al colegio y educarlas en casa con el ajedrez como campo de pruebas y bajo un método con un gran refuerzo en idiomas que defendía que los genios no nacen, se hacen.

"Fui afortunada porque mis padres me apoyaron y creyeron en mí, me dieron la oportunidad con las mismas condiciones y entrenamientos que mis rivales hombres para llegar al máximo nivel, pero ahora las chicas son apoyadas para ser las mejores en su categoría. Deberían subir el nivel no solo entre ellas, sino en la competición abierta, para luchar por estar entre las mejores", finalizó Polgar.

En la actualidad, la mejor jugadora femenina es la china Yifan Hou, que según el ránking de la Federación Internacional del mes de mayo se encuentra fuera del top100, ocupando el 101, pero suele oscilar entre los cien primeros puestos.