El 6 de abril, dos días después del partido entre el Cádiz y el Valencia, Juan Cala ofreció una rueda de prensa en la que negó haber proferido un insulto racista a Mouctar Diakhaby, pocos segundos después de que el defensa del Valencia CF reiterase su versión mediante la publicación de un vídeo. «Un jugador del Cádiz me insulta, y las palabras son: negro de mierda. El jugador me dice eso y es intolerable». Más tarde, en la última de las preguntas de los periodistas, Cala desveló como al día siguiente del partido desde la Liga de Fútbol Profesional (LFP) no tardaron en preocuparse por su versión de los hechos. «Yo lo que busco es que se investiguen los hechos y se esclarezca, que se demuestre una cosa y otra. Recibí una llamada de la Liga y es lo que quieren, es lo que me comentaron. Investigar para que se esclarezca es lo que está haciendo la Liga, el Cádiz y todos», terminó el jugador sevillano.

El 30 de abril el juez instructor del Comité de Competición de la Federación propuso el sobreseimiento del caso ‘Cala-Diakhaby’ al interpretar que «no ha quedado acreditado» el supuesto insulto racista. Sin embargo, a diferencia de lo que sucedió con Cala solo 24 horas después del partido, a Diakhaby no le llamó nadie para conocer directamente su testimonio sobre lo sucedido en el minuto 28 del partido del 4 de abril en el Ramón de Carranza. La Liga se limitó al estudio del material audiovisual de la televisión que emitió la señal del encuentro, además de un análisis de lectura de los labios de Cala. El juez de Competición, por su parte, no citó a ninguno de los actores en el partido para indagar, más allá de la documentación aportada por ambos clubes, sobre un posible caso de insultos racistas en el fútbol español.

El juez instructor del Comité de Competición decidió que el caso no requería una actuación de oficio para citar a declarar a los dos protagonistas, o los testimonios de jugadores de uno y otro equipo con tal de aclarar algunos puntos que pasado un mes de la acción aún siguen sin estar claros. Por ejemplo, lo que refería Diakhaby en su vídeo: «Yo y mis compañeros decidimos irnos al vestuario. Fue una buena decisión. Luego, un jugador de ellos (Cádiz) nos preguntó, a un jugador nuestro (Valencia), si volveríamos al campo si Cala se excusaba. Dijimos que no, que las cosas no son así, que no puedes hacer algo y excusarte y pasar así». Otro aspecto sobre el que ni la Liga ni el juez de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) han ofrecido luz alguna es la imagen de televisión en la que se observa a Juan Cala en el centro del campo haciendo un gesto con el brazo muy similar al que haría alguien que se está excusando por un comportamiento previo.

De hecho, la ausencia de imágenes junto a las argumentaciones posteriores que ofreció Diakhaby, en cuanto a que el insulto se produjo tras un lance en un balón aéreo mientras Cala se daba la vuelta antes de emprender la carrera de vuelta a su campo, daban pie a que el juez hubiera tratado de confrontar las versiones en busca de lo que la televisión no permitía aclarar. Una semana más tarde, el portero del Cádiz, Conan Ledesma, no echó precisamente un ‘capote’ a su compañero de equipo al ser cuestionado por lo vivido entre Cala y Dikahaby. «Las cosas que pasan dentro de la cancha quedan acá, dentro de la cancha».

Sin embargo, todo ha quedado en una nebulosa con muy poca luz. Hace unos días, el juez de la RFEF concluyó que en las pruebas aportadas por el Valencia «no existe ningún testimonio directo ni indirecto del posible insulto», argumentando así su petición de que se cierre el caso: «Para desvirtuar la presunción de inocencia es precisa la certeza de los hechos obtenida de la libre apreciación de las pruebas, certeza que en este caso no existe». El Valencia CF, por lo tanto, dispone hasta el 14 de mayo para la formulación de alegaciones formales.

En otras situaciones, los jueces instructores de los comités de la Federación española sí citaron a las partes en conflicto a declarar personalmente con tal de esclarecer la situación. El ejemplo más reciente se dio con el ‘caso Fuenlabrada’, equipo que en plena pandemia se saltó los protocolos sanitarios y se desplazó a A Coruña para enfrentarse al Deportivo con varios positivos de Covid-19. Finalmente, el equipo se quedó confinado en el hotel de concentración hasta que pudo regresar a Madrid. Ricardo Esteban Díaz, juez instructor de Competición, citó a declarar de manera telemática al presidente, el entrenador, el médico y un futbolista del ‘Fuenla’, además de al representante del jugador.

El Valencia envió toda la documentación que solicitó el juez, si bien los clubes tienen potestad también de solicitar la citación para declarar.