El Valencia CF visita este sábado, a partir de las 16:15 horas, el estadio Martínez Valero. Un escenario que solo ha sido asaltado, a estas alturas de la competición, únicamente en tres ocasiones en LaLiga. El Real Madrid, líder indiscutbile y cada vez más cerca del título de liga; el Betis de Pellegrini; y recientemente el resurgido Barça de Xavi, han sido los únicos equipos capaces de llevarse los tres puntos de tierras ilicitanas.

Los otros diez equipos que lo han intentado hasta el momento han fracasado en el intento, dejando, de esta manera, un balance de cinco victorias, cinco empates y solo tres derrotas en el feudo franjiverde. El buen hacer del Elche en casa contrasta con la irregularidad como visitante que lleva caracterizando al Valencia de Bordalás desde el inicio de la competición. Y es que los de Mestalla, en 12 partidos hasta ahora disputados como visitantes, han ganado cuatro, han empatado otros cuatro y se han vuelto a casa con las manos vacías en seis ocasiones. 

Con dos cañones por banda

Uno de los principales argumentos ofensivos del Elche, aunque pueda sonar contradictorio, radica en sus dos laterales. Sobre todo en el izquierdo, donde Mojica es el dueño y señor de esa banda por el buen rendimiento que está ofreciendo este año en esa demarcación, sobre todo en la parcela ofensiva. El colombiano destaca por su exuberancia física, que le permite recorrer la banda durante los 90 minutos.

Además, en ataque goza de la calidad suficiente para crear peligro mediante una combinación en espacios reducidos o un centro al área. Sin embargo, bien es cierto que Mojica ha sido algo irregular a lo largo del curso y precisamente este no es su punto álgido de la temporada. Por el otro costado, el habitual es Heliberton Palacios. Un lateral de perfil parecido a Mojica, aunque quizá con algo menos de recorrido. Sin embargo, el también colombiano sale recientemente de una lesión y todo indica a que Barragán ocupará el carril diestro. Un lateral con menos recorrido físico, pero sí con ese grado de experiencia en el fútbol español de primer nivel que le convierten en un hueso muy duro de roer. 

Una delantera con pólvora

Hace unas semanas era Lucas Boyé y ahora es Pere Milla. La cuestión es que el Elche lleva varios meses ‘aprovechándose’ del buen estado de forma de sus delanteros.

Boyé, que atraviesa ahora por unas semanas sin tanto acierto, ya acumula siete goles y tres asistencias hasta el momento en la temporada. Por su parte, Pere Milla, quien no vio puerta con tanta facilidad a principio de temporada, ha conseguido igualar las cifras de su compañero gracias a su buen hacer desde que comenzó este 2022. Entre los dos suman 14 goles y seis asistencias.  

El efecto Francisco es una realidad

A falta de diez jornadas, nueve tras el partido, el Elche, aún necesitado de un último esfuerzo para sellar el objetivo de la permanencia, respira relativamente tranquilo en la clasificación, con ocho puntos de ventaja respecto al abismo.

En gran medida es gracias a Francisco, quien, desde su llegada, lavó la imagen de un Elche que, pese a sufrir recientemente una ‘mini’ mala racha, se ha convertido en un equipo muy sólido y capaz de plantar cara a cualquiera. Desde su llegada ha dirigido 13 encuentros en LaLiga, ganando casi el 50 por ciento de ellos (6), empatando dos y saliendo derrotado, de manera muy justa en casi todos, en cinco de ellos.