Pepelu ha caído de pie en el Valencia CF. De pie y con los pies firmes hasta el punto de que nada ni nadie le mueve del once titular de Rubén Baraja. Hasta el momento, el centrocampista de Dénia es, junto a Giorgi Mamardashvili, el único futbolista de la plantilla que ha disputado todos y cada uno de los minutos de las seis jornadas disputadas. La confianza del Pipo en él es plena y Pepelu lo está recompensando con un gran nivel sobre el terreno de juego. 

Llegó en los primeros días de mercado y tras una operación algo incómoda por motivos evidentes. El trasvase Levante-Valencia no sentó bien en el bando granota y el centrocampista de 25 años tuvo que llevar a cabo, además del ámbito deportivo, una adaptación mental para alcanzar pronto su máximo nivel en un equipo nuevo. Desde la primera jornada Pepelu se convirtió en una pieza clave del esquema y ahora Baraja no entiende un partido de su equipo sin su presencia. Y ahí están los números para confirmarlo. 

Jugando como pivote por detrás de Javi Guerra y André Almeida, el de Dénia está exhibiendo su mejor versión. Es el timón del equipo en la salida de balón, conectando ambas líneas para hacer más fáciles las transiciones defensa-ataque. En los desplazamientos en largo también está brillando y su labor defensiva da puntos. Sin ir más lejos, ante el Atlético de Madrid, uno de los tantos llega tras un robo suyo y un posterior pase a Fran Pérez.

Baraja da órdenes a Pepelu durante el Valencia - Atlético Francisco Calabuig

Ahora que el volumen de minutos por semana aumenta por las jornadas intersemanales, el nombre de Pepelu podría estar en la cabeza de Baraja como uno de los futbolistas a descansar. El peligro de una lesión es más alarmante todavía para una plantilla como la del Valencia, corta y sin apenas experiencia en el fútbol de élite. El 'refresco' natural del exgranota debería ser Hugo Guillamón, que poco a poco está recuperando su 'status' en el equipo. Lleva dos partidos consecutivos participando y rindiendo a un buen nivel. 

Opción doble pivote

Rubén Baraja tiene un margen muy mínimo para experimentar con sus alineaciones. Ese mínimo está en el centro del campo y lo demostró el fin de semana pasado en el Power Horse Stadium cuando apostó por Guillamón para colocarse junto a Pepelu en una especie de doble pivote. Cierto es que el de L' Eliana ocupó posiciones más adelantadas, pero la realidad es que es un centro del campo evidentemente más defensivo respecto a uno con Javi Guerra. La naturaleza de ambos tiende más a la contención que a la libertad.