La Copa del Rey, territorio de oportunidades

El Valencia visita A Loma para medirse en la segunda ronda de la competición del KO al Arosa con el objetivo de clasificarse dando confianza a los menos habituales

Yaremchuk es de los jugadores que más necesita la oportunidad

Yaremchuk es de los jugadores que más necesita la oportunidad / JM López

Rafa Jarque

Rafa Jarque

El sorteo de Copa decidió que el Valencia se mida al Arosa SC por un puesto en los dieciseisavos de la competición del KO. Un rival de Tercera RFEF, una categoría incluso por debajo a la del UD Logroñés, que fue el escollo de la primera ronda. En cualquier caso, la Copa del Rey no es un torneo de ser sino de demostrar y al equipo de Rubén Baraja no le va a bastar únicamente con su condición de favorito para regresar a la capital del Turia con la clasificación en el bolsillo. El conjunto pontevedrés es consciente de la oportunidad que se le presenta a estas alturas de la temporada y ambientará A Lomba para la que pretenden que sea una noche histórica para el club.

El Valencia, por su parte, tiene más que perder que ganar en una cita que entraña más importancia de la que puede parecen a priori. En primer lugar por seguir avanzando en una competición que siempre depara sorpresas positivas (y negativas). Y quién sabe si el cuadro blanquinegro podría ser esta edición el que dé la campanada como ocurrió en 2021, aunque finalmente terminara muriendo en la orilla. Y por otro lado, porque la plantilla cuenta con muchos futbolistas que necesitan reivindicarse y empezar a recuperar confianza. En liga el 'once tipo', sujeto a pequeñas variaciones, está bastante definido y de hecho está dando resultados. El hándicap para el Valencia ha venido en varias ocasiones cuando el Pipo ha querido cambiar o reforzar la idea del partido desde el banquillo. Ante el Arosa jugarán muchos de los menos habituales y es una oportunidad perfecta para 'recuperar' la unidad B. 

Además, el partido llega en un contexto titubeante en el que el Valencia necesita salir en cierta medida del bache que atraviesa. El partido del Bernabéu no solo puso fin a una racha de buenos resultados, sino que dio pie a otra no tan buena de tres partidos en los que el equipo solo ha sacado un punto (ante el Celta en Mestalla). Un triunfo ante el Arosa, en caso de consumarse, no ahuyentaría todos los problemas debido a la evidente diferencia de nivel entre ambos equipos, pero sí serviría de descanso a unas semanas duras para el valencianismo. Además, el componente de la moral es importante y el equipo de Baraja necesita toda la del mundo para afrontar días en los que se aglomeran los partidos. Y es que tras el Arosa ya espera el Getafe solo tres días después. 

Descanso merecido

Thierry, Mosquera, Pepelu, Javi Guerra, Fran Pérez, Diego López, Hugo Duro... Todos ellos tienen en común que apenas están descansando y en una temporada tan larga, además con las limitaciones de plantilla que presenta el Valencia, puede pasar factura. Lo normal es que todos ellos miren el partido desde el banquillo y solo salten al campo si es estrictamente necesario. En su lugar, nombres como Foulquier, Cenk, Guillamón, Amallah, Canós o Yaremchuk esperan impacientes el pitido inicial para demostrar que merecen más protagonismo en este equipo. En la portería hay pocas dudas. El guardameta de la Copa parece tener nombre y apellidos: Jaume Doménech. Así ocurrió ante el Logroñés y así será esta noche ante el conjunto gallego. También será otro buen escenario para los 'nanos' del filial que ya se han estrenado en el primer equipo como Pablo Gozálbez, que fue el gran protagonista de la primera ronda con un gol y una asistencia en un partido que terminó cero a dos.

El regreso más esperado

Quien puede acaparar gran parte de los focos del partido es Alberto Marí. El delantero, lesionado desde la pretemporada, podría entrar en la convocatoria por primera vez este curso e incluso disputar algunos minutos. En las últimas semanas ya ha hecho entrenamientos con el grupo y ahora el siguiente paso debe ser ir recuperando el ritmo de competición. La titularidad parece muy precipitada pero en el tramo final podría reaparecer.