27 de agosto de 2020
27.08.2020
Superdeporte
LAS CHARLAS DEL BAR TORINO

"Mi temor es que Meriton deje caer al Valencia"

Autor del libro sobre el Valencia CF, 'Los 100 del Centenario', Sergi Calvo, profesor de historia y valencianista lamenta que Meriton está cada vez más lejos de los corazones de la gente y haya fracasado en su gestión

27.08.2020 | 12:53
"Mi temor es que Meriton deje caer al Valencia"

Carlos Bosch: Estamos aquí para hablar del entorno del Valencia CF con la esperanza de que sirva de algo...
Sergi Calvo: Creo que es tiempo de voces. Es tiempo de hablar, es tiempo de proponer. Los tiempos delicados tienen que ser por narices los más abiertos a debatir, a enriquecer... Hay que hablar, hay que escuchar, hay que debatir y no hay que tener miedo a poner cosas encima de la mesa, porque el progreso se basa en poner muchas voces y muy diferentes. Te recomiendo que esta sección, no solo continúe, sino que intente recoger la mayor diversidad posible de voces, que no sea de una única línea. Que tenga muchas voces y muchas opiniones con visiones muy diferentes, eso es lo que va a enriquecer.
CB: Cuando uno se sienta enfrente de otro en una mesa, le está dando la posibilidad de que le convenza.
SC: Claro, yo no quiero venderle el coche a nadie. No creo que sea el momento de imponer una idea, de convencer a nadie. Yo creo que es tiempo de exponer, enriquecer.
CB: Pero, ¿enriquecer a qué, a quién, por qué? ¿Al Valencia, a Meriton, a los aficionados?
SC: A todo. Porque, ¿qué es el Valencia? El Valencia es todo. Mira, por ejemplo y te engancho con el libro, el libro tiene en su título la breve historia del Valencia, ¿qué es el Valencia? El Valencia Club de Fútbol, como institución, como todo.
CB: Si me pregunta a mí le diré que es la suma de aquello que cada uno de los valencianistas siente por el Valencia CF. Una suma del sentimiento de todos. Y ahí tenemos que tener en cuenta que caben todos.
SC: Sí, claro. Mira, el Valencia Club de Fútbol es una asociación registrada y tangible, pero 'el Valencia' es intangible, es algo mucho más gordo. La gente dice "yo soy del Valencia".

CB: Entonces, estamos aquí para hablar del momento y entorno del Valencia y si el Valencia es eso sobre lo que estamos divagando ahora, es precisamente eso lo que Meriton todavía no ha logrado entender.
SC: A lo mejor el problema está en que el Valencia Club de Fútbol no solo no coincide, sino que cada vez está más lejos de 'el Valencia'. O sea, Meriton, que es la parte mercantil, es la que está más lejos de los corazones de la gente. Seguramente. Yo creo que Meriton no ha sido capaz de concretar la institución que quieren crear o el club como institución, mejor dicho, la propiedad no ha sabido conectar y mimetizarse con lo que es el Valencia.
CB: Yo te digo, mi abuela era de un pueblo de Ávila, en Guerra Civil tuvo que huir deprisa y corriendo a zona republicana, y aquí conoció a mi abuelo y aquí estoy yo. Y tengo familia en Ávila y Madrid, siempre me ha llamado la atención que cuando vienen a València, son del Real Madrid o del Atlético, dicen "es que para vosotros ser del Valencia es...". Alucinan. En un grupo de Whatsapp, me he hecho 'runner', hay uno que es del Madrid y siempre pinchaba. Pues un día dijo que no lo haría más porque se ha dado cuenta que queremos mucho al Valencia, y yo le digo que un montón. Ellos no saben la dimensión del Valencia. Para ellos esos detalles no son nada, para nosotros son mucho.
SC: Ese Valencia sin propiedad, sin apellidos, el intangible, el que no se puede tocar, es una fortaleza, es lo que nos hace fuertes. Tampoco creo que nos valga aquí el modelo del City o el PSG, es decir, que venga alguien y ponga muchísimo dinero. El City no tiene historia apenas ni el PSG, algo así aquí no creo que funcionase, entonces ahí no es donde está nuestra fortaleza. Nuestra fortaleza no es querer ser como el Madrid o Barcelona ni querer ser como el Bayern de Múnich, porque ahí es donde nos pueden tocar la cara. Nuestra fortaleza reside en que no hay que doblarse ante nadie, como la Senyera. Donde el Valencia sí que puede no arrodillarse ante nadie es en nuestro patrimonio, en lo que somos, nuestra historia, nuestro sentimiento. Ahí el Valencia sí puede competir, en su patrimonio inmaterial, donde el Valencia en historia no es menos que nadie. Hay que tener la humildad de que tampoco es más que nadie, pero el Valencia no tiene que arrodillarse ante nadie, el mayor patrimonio es su orgullo.
CB: Parecía que estaba cargando contra aquello de "querer llegar".
SC: Voluntad de querer llegar... ¿a qué? Voluntad de llegar a ser... ¿qué?
CB: ¿La voluntad de querer llegar a ser los mejores del mundo?
SC: La voluntad de llegar a ser el mejor club del mundo.
CB: ¿Qué diferencias hay?
SC: Muchas. Esto que estamos hablando está a años luz de los problemas de nuestra realidad. Estamos construyendo la casa por el tejado y le queda muy lejos a nuestra propiedad, pero yo creo que hay que plantearse, o replantearse, qué es un club. ¿Qué es para ti un club?
CB: Para mí es una entidad que tiene que hacer lo mejor posible para tener el mejor equipo de fútbol.
SC: Claro, porque es un club de fútbol. Pero yo creo que no es solo eso.
CB: La esencia es tener un buen equipo, lo demás es secundario.
SC: No, yo creo que si solo hablamos de fútbol estás limitando las posibilidades de un club. Yo creo que un club tiene que ser algo más.
CB: No lo niego, pero la esencia de un club es hacer todo lo posible para tener el equipo más competitivo, eso es lo que espera la gente de ese club, por eso van miles de aficionados al campo, para que el equipo sea bueno. Por eso hay miles de personas en verano protestando a Meriton. Porque el equipo ha sido malo, y el equipo que prevemos va a ser peor.
SC: A lo mejor es que somos unos pocos. Yo creo que ese no es el problema del Valencia actual. Mira, yo soy del Valencia porque mi familia lo es, mis padres son socios del Valencia, mis hermanos son socios y en mi casa son del Valencia. Te cuento esto porque las personas de mi generación, en este caso yo, me enamoré de un Valencia que no ganaba nada.
CB: Eso me pasó a mí.
SC: Entonces yo no soy del Valencia porque quiero que gane, bueno, querer ganar, eso siempre, pero fíjate, mis mejores recuerdos del Valencia, te hablo desde de mi primera vez en Mestalla en 1982 y como socio desde 1988, no son los títulos. Es haber ido al campo de la mano de mi hijo. Es la emoción de un partido, el ambiente de Mestalla, la cultura del fútbol. A mí me gusta ganar, pero somos de una generación que no necesitamos ganar títulos para ser del Valencia. Mucha gente decía que lo que va a pasar es que «si el Valencia no gana tal, mucha gente se va a ir», y yo les decía que soy del Valencia por la camiseta gris de Ochotorena, por Eloy, por Quique o Fernando, sobre todo por el número uno de mi libro, por Carlitos Arroyo, el 'Xato' era mi debilidad... Soy del Valencia por el escudo, la camiseta. Me encanta el escudo del Valencia, es el más bonito.

CB: ¿Ha escuchado al Cifu?
SC: Alguna vez sí.
CB: Tiene una canción sobre el Zulú, un aficionado que falleció, miembro de Yomus. Le dedica una canción que el estribillo dice "la de Segunda división fue la mejor temporada". ¿Cómo va a ser la mejor si hemos ganado ligas y copas? Porque esa gente lo que recuerda es la liturgia emocional, la cultura, para ellos no habrá nada mejor.
SC: Porque nuestro vínculo es auténtico.
CB: Tengo un amigo, el Lluno, que ha peleado mucho con su hijo. Me decía, "Carlos, que se me escapa, no quiere ser del Valencia". Él sufría. Y un día me dijo con orgullo, "esta Copa no sabes lo que significa para mí, porque esta Copa ha hecho que mi hijo sea del Valencia para toda la vida".
SC: Porque pierde. Mi hijo tiene tres amiguitos del Barça y del Madrid porque ganan siempre. Y cuando pierde el Valencia, va a clase y oye... "¿fuiste a Mestalla? Jajaja. Os ganamos 0-3". Y eso para un niño...
CB: Mi amigo decía que peleaba y peleaba, y la Copa ha salvado a muchos valencianistas.
SC: Cómo educar a un nano a que sea del Valencia no porque gane, porque el Valencia no va a ganar siempre. Ese es el sentimiento auténtico.
CB: Yo creo que me hice del Valencia porque veía a mi padre sufrir tanto. Nunca lo vi disfrutar del Valencia.
SC: Yo me hice del Valencia porque me gustaba la camiseta blanca y el escudo. El contraste del escudo con la camiseta blanca, la Senyera... También porque mi familia era del Valencia y me acostumbré a "no necesito ganar para ser del Valencia".
CB : Pero ganar mola.
SC: Claro. Y la Copa ha hecho mucho bien. Mi hijo, aunque gracias a Dios tiene un libro del Valencia dedicado a él, lo tiene muy consolidado y dice que el mejor jugador del mundo es Gayà y luego Carlitos Soler.
CB: Tengo bastante interés en que lleguemos a Meriton, porque esta previa ha estado bien, mano a mano no hemos sido capaces de sintetizar pero hemos definido qué es el Valencia, no el CF SAD, sino 'el Valencia'. Entonces yo le pregunto, ¿estamos pidiendo a Anil Murthy y Peter Lim que entiendan una cosa que es imposible para ellos? Si nosotros tardamos tanto en definirlo, ¿cómo lo van a entender ellos?
SC: Tiene que haber cambios. Cambios urgentes e imprescindibles.
CB: Tienen que poner a alguien que lo entienda, o al menos que entienda de fútbol. Porque Mateu Alemany supo interpretar el papel que tenía. Pero ellos es imposible que lo entiendan, tienen que buscar alternativas. Siempre y cuando continúen, claro.
SC: Cuando vino Meriton se hablaba de la profesionalidad, de la gestión. Esta es una gran empresa que viene a gestionar el club. Como un club moderno del siglo XXI, con una gestión profesional e impecable. Pues adelante, hacedlo. Quiero decir, un club son muchas cosas. Hay una vertiente deportiva, podemos decidir si es la principal o no, pero es indiscutible. Pues haz una buena gestión deportiva. Un club tiene una parte económica, pues hazla bien. Un club es un patrimonio, una historia, una fundación, es la reivindicación de una identidad. Pues hazlo. Un club es marketing, haz un buen marketing. Un club es un lugar de encuentro.
CB: Pero hay un propietario y un presidente que tienen al entorno en rompan filas por errores y gestos feos y me está hablando de punto de encuentro. Es decir, yo me estoy ahogando y tú te estás tomando una copa de Champagne del caro.
SC: Te lo he dicho antes, estamos construyendo la casa por arriba. ¿Qué tiene que haber? Vamos por partes. Primero, tiene que haber cambios. Un organigrama que coja todo ese abanico de cosas. Me da la sensación que Meriton ha dicho "yo soy el propietario (porque en ese organigrama tiene que estar la propiedad)". Eso es lo que yo le critico a Meriton, que no hayan creado un organigrama en el cual todas las dimensiones de lo que es un club estén trabajadas de manera equilibrada, profesional y profunda. Para mí ese es el fracaso en la gestión de Meriton.
CB: Pero en fútbol las críticas llegan si no entra la pelota.
SC: Exacto, la pelota. Pero la pelota es discutible. No se puede discutir si has ganado o perdido el partido, pero vender un jugador o tirar un entrenador, ahí puede haber debate, porque yo puedo estar de acuerdo con esa decisión de Meriton.
CB: Hay gente que está de acuerdo con la salida de Parejo.
SC: Yo.
CB: Al Villarreal...
SC: Todos tenemos nuestra opinión. Ojalá lo hubiéramos vendido a Barça o Madrid, para hundirlos (risas).

CB: Avancemos, la gestión deportiva se reduce a Murthy, Lim tiene derecho a ponerlo porque la mayoría accionarial le asiste, lo que no puede ser es que usted no ponga profesionales cualificados en cada parcela. ¿Esa es su crítica a Meriton? La crítica de Rafa Lahuerta era más sentimental, decía "Meriton no tiene sensibilidad con el valencianismo".
SC: Comparto esa crítica. Hay tres dimensiones: en lo deportivo, que puede ser discutible, valorar las decisiones deportivas y sobre la pelotita; segunda, la crítica que yo le he hecho a Meriton sobre el organigrama serio, profesional, responsable y que no haya una dirección general con gente que conozca la institución, que sepa qué maneja, porque eso nos lleva a la tercera dimensión, la crítica sentimental. Yo le critico a Meriton que no han sabido aterrizar, no tener empatía. Parecen extraterrestres.
CB: Parece que tras cinco o seis años se han rendido, no pelean esa batalla. Eso de 'Meriton Holdings propietario... Mira tío, somos los dueños y ya lo demás me da igual'. Cuando presumen de eso es porque han fracasado en todo lo demàs.
SC: Creo que hay que hacer un ejercicio muy grande, imprescindible y urgente de empatía. Creo que nosotros tenemos que darnos cuenta de que somos una Sociedad Anónima, que tiene que haber una propiedad y la propiedad es esta, tenemos que asumirlo, adaptarnos, pero también la propiedad debe darse cuenta de dónde está y entendernos.
CB: Tender la mano.
SC: Mira, durante la Guerra Fría, casi estalla la guerra entre EEUU y la Unión Soviética, y Jrushchov hace un discurso ante la ONU que dijo "EEUU y la URSS tenemos dos opciones, una es destruirnos mutuamente, pero de momento aunque estamos intentando llegar a la Luna el único sitio para vivir es este, o nos entendemos. Somos vecinos, no tenemos que llevarnos bien, pero sí convivir juntos porque la otra posibilidad es que nos destruyamos".
CB: La metáfora de la crisis de los misiles está muy bien. Ahora, falta saber si Meriton son los rusos o los americanos (risas).
SC: En València tenemos que convivir porque solo hay un Valencia y es una Sociedad Anónima, entonces nosotros tenemos que acostumbrarnos a Meriton pero, es imprescindible que Meriton se adapte y sienta una empatía y haga un esfuerzo de cercanía, de crear un organigrama y cuidar las cosas, porque lo que no podemos hacer es matarnos entre nosotros, porque, no sé si off the record o publicado, entre todos vamos a conseguir matar al Valencia. Vamos a conseguir que un día Lim diga, "señores, liquidación".
CB: Hay gente que habla de que hay que sacar a Meriton, y es una opinión muy válida también.
SC: Solo hay un planeta como decía Jrushchov. Solo hay un Valencia, ¿lo destruimos?
CB: ¿Qué le dice a una persona que es tan valencianista que aboga por una ruptura total del club, algo que también es lógico?
SC: Coexistencia pacífica. La palabra coexistir es un verbo que dice mucho más de lo que parece porque tenemos que hacerlo.
CB: Coexistir dice más que convivir, es más profundo.
SC: Coexistir significa que existimos. Tú existes, yo existo. Alguien me cae mal, no lo trago, me encantaría que se fuera, pero de momento está.
CB: ¿Quiere decir que la ruptura total es utópica o irreal? Lo ha dicho sin decirlo.
SC: Yo no sé si la ruptura es irreversible o no.
CB: Està diciendo que teme lo que pase después de la ruptura total.
SC: Quiero decir, si la ruptura es irreversible, pues es evidente que...
CB: Hemos llegado a un punto de la reflexión interesante, ¿tiene miedo porque no se fía de lo que son capaces de hacer? Porque lo que me da a entender es que tiene miedo de que si atosigamos demasiado puedan hacer una locura.
SC: Sí, tengo miedo de eso.
CB: Pero si llegamos a esta conclusión, entonces hay que llegar a la ruptura total y decir... "usted, Peter Lim, no me puede hacer este chantaje".
SC: Hay que ir a la coexistencia pacífica, hay que ir al vamos a llevarnos bien. Vamos a llevarnos bien si no va a haber 'hondanadas' de ostias, como decía Pazos. Entonces creo que lo más inteligente es construir.
CB: Construir puentes está bien, pero no me gusta nada el concepto de tender puentes porque me da miedo que hagan desaparecer al Valencia.
SC: Construir puentes. Un lado del puente está claro que somos nosotros, porque nosotros somos 'el Valencia'. ¿Pero cuál es el otro lado? Podemos construir puentes hacia Meriton, pero también podemos tender puentes hacia otros escenarios alternativos.
CB: Hacia el acantilado.
SC: O hacia otra propiedad. Aunque ahora mismo no veo otra.
CB: ¿Cree que con la salida de Anil la crisis social que vive el Valencia se calmaría?
SC: Creo en el diálogo.
CB: Se puede opinar libremente sin faltar el respeto. Yo soy periodista y me identifico cero con Murthy.
SC: Blancos y negros nunca me han gustado.
CB: Y cuando el máximo accionista era la Fundación me identificaba cero con su presidente. Yo me he identificado con Jaume Ortí, por ejemplo.
SC: No quiero ser categórico, esto es una guerra que cada uno elige las batallas en las que lucha, sus preocupaciones y sus trincheras, y esta batalla me parece tan triste y tan desagradable que yo, comprendiendo muy bien y respetando a las partes y coincidiendo muy claramente con una idea fundamental, que la actual situación es muy desagradable y tienen que cambiar como sea, y sintiéndome muy próximo a uno de los lados, cada uno elige con qué se compromete, y yo he descubierto por muchas cuestiones vitales que prefiero luchar otras guerras y otras historias, por eso no quiero ser tan categórico, porque no me encontrarás en las trincheras, prefiero estar en otro lado.
CB: Pero tiene que haber alguien en la trinchera.
SC: Puede que sí, pero yo no estoy cómodo. También tiene que haber alguien que diga alto el fuego.
CB: Correcto... pero no se ha mojado.
SC: Creo que Anil Murthy ahora mismo es un obstáculo muy evidente entre el Valencia del que hablamos y la propiedad. Lo que no me gustaría es que la salida o cese de Anil Murthy se interpretase como un triunfo, no evidentemente de la gente que de manera legítima y correcta está defendiendo sus ideas, sino como una victoria de la gente que está insultando, amenazando. Creo que si Anil sigue es porque Lim no quiere eso.
CB: Sergi Calvo ha escrito un libro que se llama 'Los 100 del Centenari' y no hay que ser muy listo para saber que entre los 100 no está Anil Murthy.
SC: Ni Parejo (risas). Prefiero hablar de Arroyo, de Aimar, de Mazinho, de Vicente Peris o de Mata, mis nombres favoritos, los que me ilusionan. Lo que quiero, mi trinchera es el sector 30 de la mano de mi hijo, viendo jugar a nuestro Valencia, Para mí, no hay nada más, esa es mi batalla y mi orgullo. Todo lo demás... es silencio.

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